¿Cuáles son los regalos más originales para regalar a un bebé?

Ha llegado el momento tan esperado después de 9 meses, al final nació tu sobrino o quizás es tu mejor amiga la que ha dado a luz. Es hora de las felicitaciones y… de los regalos.

Si no tienes muy claro qué regalar, no te preocupes. A continuación, te vamos a dar algunas ideas para que la elección te resulte más sencilla.

Regalos para bebés hechos a mano

Si deseas regalar algo muy original, lo mejor es que lo hagas por ti misma. Para eso, lo mejor es pongas en marcha toda tu creatividad, aunque te damos algunas ideas por si, ahora mismo, no se te ocurre nada.

Almohadilla con forma de nube

Una excelente idea para decorar la habitación del bebé. Para hacerla, dibuja el patrón en un cartón, luego corta la tela guiándote por el mismo y cose a mano. Puedes utilizar un relleno sintético o de algodón.

Móviles para la cuna hechos con pajitas

En la cuna de un bebé no puede faltar un móvil ya que se divertirá mirando las formas y cómo se mueven.

Para hacer el que te sugerimos, necesitarás pajitas de colores e hilo. Para hacerlo, simplemente introduce el hilo dentro de las pajitas, previamente agujereadas, y realiza figuras geométricas como estrellas o diamantes, entre otras.

Toalla personalizada

Regalar al bebé ropa está muy bien, pero lo malo es que se le quedará pequeña muy pronto. Sin embargo, una toalla le durará bastante tiempo. Si te parece una buena idea, simplemente borda en la toalla el nombre del bebé y así tendrás un regalo totalmente esxlusivo.

Tarta de pañales

Uno de los regalos que más agradecen los padres por su practicidad son las tartas de pañales.

Existe en el mercado una increíble variedad de tartas, tanto en el diseño como en el tamaño y en el precio. Incluso, hay algunas que, aparte de pañales, traen otros artículos de bebés como chupetes, set de baño, baberos, etc. Todo es cuestión de elegir una que nos encaje.

Sesión de fotos

Seguramente, los padres del bebé le harán muchas fotos, pero nada comparable con una buena sesión fotográfica echa por un profesional. Además, a la sesión se puede unir el resto de la familia.

Regalos originales para bebés de un año

¿Necesitas hacer un regalo a un niño de 1 año y buscas algo original? Te damos dos ideas.

Pelota de sujeción

Es una pelota formada por 12 secciones de tela que están cosidas entre sí creando “huecos” donde el bebé introducirá sus deditos y que facilitan que se cambie a pelota de una mano a otra. Cuando los bebés comienzan a gatear, suelen lanzarla y perseguirla.

Es una buena forma de practicar su motricidad.

Arena mágica

Es una arena que sirve para que el bebé realice figuras. Además, no requiere de agua y, sin embargo, no se seca. Por si fuera poco, no se adhiere a otra cosa que no sea a ella misma, por lo que no ensucia.

Espero que estas 7 ideas te ayuden a tener más claro qué regalar a ese bebé que acaba de llegar y qué está esperando tu regalo.

 

¿Cuáles son los mejores lugares para que tu bebé se eche la siesta?

La siesta es fundamental para la buena salud del bebé y no es opcional ya que contribuye a su desarrollo físico y neurológico.  Por otro lado, también le permite descansar y reponer energías a la madre. Como verás, ambos se benefician.

Dormir la siesta evita que el bebé se agote y esté irritable, le permite comer y dormir mejor, todo lo cual repercute favorablemente en su bienestar general, en el de los padres y en el del resto de la familia. Nada hay más desesperante que un bebé que llora inconsolablemente sin poder conciliar el sueño y con él, nosotros.

Pero a pesar de lo importante que son las siestas, también lo son los buenos hábitos de sueño y una parte fundamental de éstos empieza con diferenciar el día de la noche.

Colocar al bebé en su cuna sólo por las noches le permitirá aprender cuándo es el momento de dormir “de seguido”, así como asociar la hora de ir a la cama con un ambiente más silencioso y tranquilo. Durante el día, puedes colocar al bebé en lugares diferentes para dormir la siesta. Es importante no aminorar los ruidos normales de la casa.

A continuación, te vamos a explicar cuáles son los mejores sitios para que tu bebé eche la siesta.

Hamaca

Las hamacas son una especie de tela o red alargada cuyos extremos se fijan a dos soportes para colgarse y servir como cama o balancín. Son ideales para la siesta de bebés recién nacidos o menores de tres meses. Los bebés adoran el balanceo, así que les ayuda a relajarse y a estar más tranquilos a la hora de dormir.

Balancín

Son la variante moderna de una hamaca. Sus dimensiones los hacen prácticos y ocupan menos espacio. Además, cuentan con correas y mecanismos de sujeción para que el bebé esté más seguro. Los modelos más divertidos incorporan juguetes y accesorios para que el bebé juegue y se entretenga mientras está despierto.

Algunos balancines pueden vibrar y tienen música relajante para ayudar al bebé a conciliar el sueño.

Moisés o capazo

Son otra opción muy recomendada para los meses más fríos porque el bebé estará más abrigado. Te permitirá ponerle donde puedas verle mientras duerme y seguir con tus actividades cotidianas mientras el bebé echa su siesta.

Minicuna

Son unas pequeñas cunas plegables que puedes llevar contigo cuando viajes, aunque también te sirven para poner al bebé a dormir su siesta en exteriores.

En lugar de barrotes, estas pequeñas cunitas tienen una tela de rejilla para proteger al bebé de insectos, aparte de para mantenerlo fresco.

Almohadilla antivuelco

Son pequeñas colchonetas en donde pueden dormir la siesta los niños más grandes.

Estas almohadillas resultan seguras y además son útiles de llevar cuando vamos a visitar a los abuelos o a la guardería. Tienen borde acolchado para evitar que el bebé ruede y se salga de la superficie de la almohadilla.

Esteras de arrastre

Son alfombrillas ideales para colocar al bebé que empieza a moverse, reptar y gatear. También puede servir para poner al bebé a dormir la siesta. Son superficies firmes, ligeramente acolchadas tal como lo recomiendan los pediatras para prevenir el síndrome de muerte súbita.

Colchonetas de siesta

Suelen ser utilizadas en las guarderías, pero también resultan muy útiles en casa. Son fáciles de doblar para almacenar, puedes llevarlas a todas partes y son lavables.

Recomendación final

La opción que elijas para la siesta de tu bebé dependerá de la edad de éste, sobre todo de si ya puede voltearse sobre sí mismo. La idea es reducir al máximo el riesgo de caídas.

Tu estilo de vida y el espacio con el que cuentes en casa también influirá en tu elección. En cuanto al lugar de la casa donde colocar a tu bebé, dependerá de tus actividades. Debes procurar un ambiente tranquilo, pero no excesivamente silencioso o en penumbra.

¿Cuáles son los métodos que más ayudan a relajar a los bebés?

Seguramente, cuando estabas embarazada, te imaginabas dejando a tu bebé suavemente sobre su cuna y mientras se dormía, esbozaba una sonrisa.

Sin embargo, la realidad está para ponernos en nuestro sitio. Y la realidad es que algunos bebés se duermen con facilidad, mientras que otros son más inquietos y les cuesta dormirse.

Instintivamente, muchas madres cogen a su bebé en brazos y lo mecen hasta que se duerme. Esto podría valer los primeros días, pero tu bebé gana peso a diario y, en algún momento, será muy pesado y agotador hacer eso.

Si tu bebé es de los que llora porque no puede conciliar el sueño y quieres ayudarle a dormir mejor, toma nota de los métodos que más ayudan a relajar a tu bebé.

Relajada

Intenta descansar cuando él descanse. De esta manera, estarás más tranquila y no le transmitirás tensión cuando tu bebé necesite que le ayudes a calmarse.

Establecer una rutina

Aunque al principio parezca no dar resultados, con el transcurrir de las noches, tu bebé sabrá qué esperar y aprenderá a identificar el momento de dormir.

Un baño tibio, un pijama limpio, la cena y a dormir es un ejemplo de rutina. También resulta de mucha ayuda reducir la intensidad de los juegos cuando esté próxima la hora de irse a la cama, además de bajar las luces de la habitación y procurar todo el silencio posible. Es importante diferenciar la rutina de las siestas de las de la noche.

Leer un cuento

Leer un cuento antes de dormir también puede resultar relajante para ti y para tu bebé, además de que resulta muy estimulante para su desarrollo cognitivo. Fortalece el vínculo con tu pequeño y tiene innumerables beneficios emocionales.

Un balancín

La mayoría de los bebés encuentran muy relajante ser mecidos. Probablemente, les recuerda su etapa intrauterina y tus movimientos mientras caminabas o hacías tus actividades cotidianas.

Un balancín es una manera excelente de mecer al bebé sin que tu espalda o brazos sufran. Algunos modelos incorporan música y vibración para ayudar a tu bebé a relajarse antes de ir a dormir.

Dar un masaje

¿A quién no le agrada recibir un reconfortante masaje después de un día difícil y lleno de emociones? Después de un baño tibio, puedes probar con un poco de aceite para bebés y darle un masaje que le ayude a relajarse y estar más tranquilo.

El masaje tiene innumerables beneficios para tu bebé. Consulta a tu pediatra sobre la técnica más adecuada.

Canta

No hay un sonido que le guste más a tu bebé que tu voz, así que cántale canciones de cuna antes de dormir. Incluso, podrías hacerlo mientras le das el masaje.

Otra opción es poner música suave y relajante que le ayude a serenarse y conciliar el sueño. No muy alta para que no se sobresalte una vez dormido cuando la música se detenga.

Sonidos tranquilizantes

Otra alternativa a cantar o poner música son los ruidos blancos. Puede ser una grabación con los latidos del corazón, el sonido de la lluvia o el oleaje del mar. Prueba hasta encontrar la opción que más relaje a tu bebé.

Revisar el pañal del bebé

Tener el pañal sucio o mojado puede dificultar a tu bebé conciliar el sueño, así que asegúrate de revisar su pañal y de que esté limpio y seco antes de ir a dormir.

La iluminación

Baja la intensidad de las luces cuando se aproxime la hora de dormir. No debería haber televisor en el cuarto del bebé, pero si la hay, apágala al menos una hora antes de la hora de acostarse. La cuestión es que los colores y sonidos de la TV pueden resultar demasiado estimulantes en un momento en el que queremos que esté tranquilo y relajado.

Dejar una lamparilla encendida puede ser una buena idea para que no tengas que encender las luces cuando vayas a atender a tu bebé durante la noche.

Te llevará algo de tiempo, pero poco a poco conseguirás que tu bebé esté más tranquilo a la hora de acostarse. Solo establece una rutina y apégate a ella, incluso cuando salgáis de viaje, procura respetar los horarios del bebé.

Algunos pequeños son muy sensibles y se desconciertan ante cualquier cambio en su entorno. Con mucho amor y manteniendo la calma, conseguirás que tu bebé duerma mejor y tú también.

Consejos para comprar la mejor bañera para tu bebé

Históricamente, la bañera ha sido parte de la rutina del ser humano, al menos desde al año 1700 a.c.  En algún momento, se replicó en unas dimensiones adecuadas para el baño de los niños pequeños. Hoy, podemos disponer de una gran variedad de modelos de bañera para mayor comodidad de bebés y mamás.

Y es que el baño es uno de los momentos más complicados al principio para las madres primerizas, pero, después, se convierte en puro relax.

Sostener al bebé y los productos para su cuidado, que no se nos deslice mientras lo enjabonamos, velar para que el agua esté a la temperatura correcta, aclarar para retirar el jabón y el champú, evitar que se le caiga en los ojitos…Un montón de cosas que hacer y sólo dos manos.

Encontrar la mejor bañera es parte de la solución a éstos pequeños y cotidianos dilemas y la manera de hacer del baño un rato de disfrute para el bebé y la mamá. Además, está más que demostrado que un baño relajante ayudará a tu bebé a dormir mejor

Por todas éstas razones, es necesario incluir la bañera en la lista de compras para el bebé y saber qué debes tener en cuenta para elegir la mejor opción.

El tipo de bañera y dónde la colocarás

Las hay muy sencillas, similares a un cubo de plástico, y las hay que son casi muebles como las bañeras cambiador, las cuales, además, suelen tener espacio para guardar las cosas que necesitas tanto para bañar al bebé como para cambiarlo.

Unas son más voluminosas que otras, por lo que un criterio indispensable es el espacio con el que cuentas para colocar la bañera.

Seguridad

Es muy importante que la bañera cuente con una superficie antideslizante para que el bebé no se resbale mientras le bañas y así no tengas que sostenerle todo el tiempo con una de tus manos. Esto te dará mayor libertad de movimientos y será más cómodo para tu bebé.

Ajustable

Elegir una bañera cambiador con altura regulable haré que te resulte más cómodo tanto bañar al bebé como cambiarle. Aparte de que te evitará dolores de espalda.

Otra posibilidad interesante son las bañeras que se acoplan a bañera.

Plegable o con cajonera

Hay modelos de bañeras cambiador cuya estructura es plegable. Si en casa no abunda el espacio, pero deseas una bañera cómoda con todo lo necesario, ésta es una buena opción.

Otras son más bien muebles que sueñen contar con bastante espacio de almacenamiento para que guardes y tengas a manos todo lo que necesites.

¿Y si voy de viaje?

Las madres más prácticas pueden optar por una divertida bañera hinchable que resultará muy fácil de llevar cuando salgas de fin de semana,  a la playa o a visitar a los abuelos. No ocupará mucho espacio y podrás llevarla a cualquier parte.

¿Cuál elegir?

Como hay tanta variedad, seguramente, te costará elegir sólo una, pero los criterios más importantes a la hora de escoger la bañera de tu bebé serán  el espacio con el que cuentes y tu estilo de vida.

Por ejemplo, si cuentas con poco espacio, lo mejor es que optes por una bañera plegable. Si el espacio no es un problema y eres más bien clásica, quizás prefieras una bañera cambiador tipo mueble que encaje con la decoración de la habitación del bebé. Si sueles viajar con tu bebé con cierta frecuencia, quizás la mejor opción sea una bañera compacta tipo cubeta o una bañera hinchable.

Y finalmente, la mejor recomendación es que nunca dejes desatendido al bebé mientras está en la bañera o en el cambiador. No atiendas llamadas, ni a la puerta, no salgas de la habitación a buscar algo que olvidaste y, si lo haces, envuelve al bebé en la toalla y llévalo contigo.

 

 

Mi bebé tiene diarrea: ¿qué hago?

Según la ONG Intermón Oxfam, alrededor de 40 niños mueren cada hora en el mundo debido a la diarrea .

Si, la diarrea es un problema de salud frecuente que debe ser atendido a tiempo, especialmente cuando se presenta en niños.

¿Qué es la diarrea?

En la diarrea se altera la consistencia de las heces y la frecuencia de las evacuaciones. También puede aparecer con moco y sangre. Los bebés tienen una dieta líquida y un estómago muy pequeño, por lo que sus deposiciones son frecuentes y, generalmente, pastosas.

A medida que transcurre el tiempo, se suelen ir regulando los hábitos intestinales del bebé y sabrás qué esperar y qué no. Es preciso estar atenta a cualquier cambio en la consistencia y frecuencia de las evacuaciones, sobre todo si viene acompañado de malestar, fiebre, pérdida del apetito, vómitos o irritabilidad.

Uno de los mayores peligros de la diarrea es la deshidratación por su potencial para causar convulsiones y, en casos severos, la muerte.

Causas

Las causas más frecuentes de la diarrea aguda (la que dura menos de dos semanas), suelen ser:

  • Alergias alimentarias
  • Toma de antibióticos del bebé o de la madre que amamanta
  • Gastroenteritis
  • Intoxicación

Si la diarrea es crónica (dura más de dos semanas), podría deberse a:

  • Intolerancia a la lactosa
  • Consumo excesivo de algún alimento
  • Celiaquía
  • Parasitosis

Otras causas pueden ser los cambios en la dieta del bebé o la madre que amamanta o la erupción de los dientes porque el niño tiende a llevarse las manos a la boca con mayor frecuencia.

¿Qué hacer?

Lo primero de todo es no esperar para actuar ya que se corre el riego de que el bebé se deshidrate y, por tanto, pierda peso y minerales.

A continuación, vamos a ver qué podemos hacer.

Observa cuidadosamente a tu bebé

Esto te permitirá notar los cambios en su conducta y sus deposiciones. Pon especial atención a la frecuencia y la consistencia de las mismas o si notas algún olor especialmente fétido que no sea usual.

Si es posible, lleva un registro del número de evacuaciones y sus características. Si vas a consultar al pediatra, ésta información resultará muy útil.

Evita bañarlo en la bañera

Si tu bebé es pequeño y aún lo bañas en la bañera, podrías prescindir de ésta mientras se recupera de la diarrea. Podría tener algún escape de heces durante el baño y volver a contaminarse por el contacto de éstas con el agua.

Prueba a bañarlo en el lavabo por unos días, después podrás retomar la rutina con su bañera o bañera cambiador, lo que tengas.

Alimentación

Ofrece alimentos a tu bebé con frecuencia para reponer los líquidos perdidos, especialmente si todavía se alimenta exclusivamente de leche materna. Si tu bebé toma leche de fórmula, deberías considerar la opción de ofrecerle, temporalmente, alguna leche de origen vegetal que resulte menos irritante hasta que se restablezca.

Para los bebés más grandes que ya han iniciado la alimentación sólida, puedes ofrecer un poco de puré de plátano o de manzana, sin azúcar ni edulcorantes. Lo importante es suministrar pequeñas cantidades con frecuencia.

Temperatura

Vigila su temperatura. Algunas infecciones con parásitos pueden producir fiebre. Utiliza un termómetro y lleva un registro de las mediciones a lo largo del día.

Lavado de manos

El lavado frecuente de manos es una excelente práctica higiénica a la que debes prestar especial atención si tu bebé tiene diarrea, sobre todo, después de cada cambio de pañal.

Mantén limpias las manos del bebé y pide a quienes te visiten que se laven las manos antes de tocarle.

Cambios de pañal con más frecuencia

Para prevenir complicaciones por la dermatitis del pañal, cambia a tu bebé con frecuencia y lava sus genitales. El roce frecuente con las toallitas húmedas podría irritar su piel.

Consultar al pediatra

Las diarreas pueden ser habituales y, por lo general, no duran más de unas 48 horas. Pasado ese período de tiempo y en caso de que el bebé no mejore y se vea muy decaído, debes consultar al pediatra.

Otras señales de alarma incluyen:

  • Moco, sangre o pus en las heces
  • Piel seca y ojos hundidos
  • Llanto persistente e irritabilidad o llanto sin lágrimas
  • Vómito

Tu pediatra evaluará a tu bebé y te indicará los medicamentos y la solución de rehidratación oral en caso de que sea necesario. No le des medicamentos para la diarrea a tu bebé antes de que lo vea el pediatra, se alteraría el cuadro y será más difícil que pueda hacer un diagnóstico preciso.

También debes evitar dar infusiones o tés a tu bebé que pueden ser beneficiosos para los adultos, pero tóxicos para él porque su sistema gastrointestinal e inmunológico aún están en desarrollo.

 

¿Cómo elegir bien la mochila infantil para tu hijo en función de su edad?

En nuestro deseo de complacer a nuestros hijos, solemos hacer la elección de la mochila infantil en función de su personaje favorito o de algún estampado o color que es tendencia, olvidando que una mala elección (no del diseño, precisamente) podría perjudicar a su salud.

Los expertos no terminan de ponerse de acuerdo en torno al peso máximo que podría llevar un niño en la mochila escolar. Unos afirman que no debería exceder el 10% de su peso corporal, para otros podría cargar hasta un 15%. Lo cierto es que utilizar una mochila inadecuada podría acarrear graves consecuencias como deformaciones de la columna, problemas posturales y otras alteraciones.

El criterio más importante

Con esto en mente, probablemente te hayas hecho la pregunta inicial: ¿cómo elegir bien la mochila para mi hijo en función de su edad?

Sin embargo, ni la edad ni su uso son los principales factores a tener en cuenta a la hora de comprar una mochila infantil. Es más bien el peso de tu hijo y el contenido de su mochila.

De acuerdo a los datos del Instituto de Investigación sobre Crecimiento y Desarrollo  Fundación Faustino Orbegozo Eizaguirre y el Estudio de Crecimiento de Bilbao, un niño de 4 años pesa de media 17 kilos, así el peso de su mochila podría oscilar entre los 1,7 y los 2,55 kilos. En cambio, para un niño de 7 años que pese unos 25 kilos, la mochila podría pesar entre 2,5 y 3,75 kilos.

Otro elemento a tener en cuenta es el peso de la mochila en sí. El contenido de ésta sumado a su peso no debería exceder lo estimado.

Diferentes tipos de mochila

Afortunadamente, los niños más pequeños necesitan llevar pocas cosas a la guardería, algún cambio de ropa y varios pañales desechables. Por su parte, los que están en edad escolar, pueden optar por mochilas con ruedas. Estas pueden ser arrastradas o empujadas, por lo que disminuye el riesgo de lesiones en la columna.

Las mochilas o bolsas de mayor tamaño para actividades de fin de semana o equipaje, además de contar con tiras más anchas y acolchadas, deben tener una banda a la altura de la zona abdominal para equilibrar mejor el peso mientras se carga la mochila.  Como ves, cada usuario requiere un tipo específico de mochila.

Una mochila para cada uso

Además del peso, que aplica especialmente para las mochilas infantiles, es importante tener en cuenta la utilización de la mochila. No es lo mismo la bolsa que necesita para realizar alguna actividad extraescolar como una clase de dibujo o algún deporte que la que necesita si va a pasar un fin de semana fuera.

La finalidad de la mochila determinará el tiempo de su utilización, el peso del contenido y los mecanismos de sujeción al cuerpo del niño.

Sin sorpresas

La mochila de tu hijo no debería ser un regalo sorpresa. Es muy recomendable llevarlo de compras para elegir la adecuada, no sólo por el tema del peso, sino también para asegurarte de que sabe cómo usarla y que las tiras de ajuste resultan cómodas.

Además, debes verificar que la mochila tenga el tamaño adecuado. Debe quedar, como mínimo, a 5 centímetros por encima de la cintura del niño. Pruébale la mochila y comprueba que al ajustar las tiras, la mochila no resulta más grande que la espalda de tu hijo.

Materiales

Aunque muchos niños prefieren las mochilas con ruedas, éstas pueden resultar demasiado pesadas.

Por otro lado, es preferible elegirlas de tela impermeable para evitar que el contenido se moje accidentalmente o en caso de que llueva. Además, cuanto más ligera sea, mejor.

Opta por las mochilas cuya espalda esté acolchada ya que, además de proteger la espalda de tu hijo, hará más confortable el llevarla a la espalda.

¿Es importante la edad a la hora de elegir la mochila?

Sí porque ésta se relaciona con el peso del niño, el uso que se le dará a la mochila y la cantidad y el tipo de contenido que el niño deberá llevar.

Un niño pequeño que va a la guardería, probablemente, no llevará él la mochila, sin embargo un niño en edad escolar podría hacer un largo recorrido andando con la mochila a la espalda.

Comprar la mochila de tu hijo debe ser una actividad compartida entre los dos. Es la mejor manera de elegir la que mejor se adapte a sus necesidades. Más allá de una cuestión estética, es un asunto de salud y bienestar.

¿Qué hacer para evitar que tu hijo sufra lesiones de espalda?

Las lesiones de espalda suelen deberse a daños sufridos durante la realización de alguna actividad física, por una mala postura, por levantar objetos pesados de manera incorrecta o debido a la sobrecarga de llevar bolsas o mochilas muy pesadas.

El dolor puede abarcar desde el cuello hasta el coxis o puede afectar a los hombros. En éstos últimos, es donde suelen concentrarse las molestias de llevar una mochila muy pesada. Un estudio llevado a cabo por un equipo de investigación de la Escuela de Medicina de San Diego, estableció que una presión excesiva sobre los hombros debida al uso de mochilas infantiles, puede provocar dolor y lesiones de espalda.

Uno de los hallazgos más relevantes de ésta investigación fue el determinar que sobrecargar los hombros con un peso equivalente al 20% del peso corporal es suficiente como para ocasionar una reducción del grosor de la pie, así como la irrigación muscular en ésta zona. Esto, además de aumentar el riesgo de sufrir dolor de espalda, podría producir lesiones a largo plazo.

Por esta razón, es muy importante tomar las precauciones necesarias para prevenir daños debido al uso de la mochila infantil. A continuación, te vamos a dar una serie de consejos para evitar que tu hijo sufra lesiones de espalda.

Consejos para evitar dolores de espalda

  • Aconsejar a nuestro hijo para que sea capaz de establecer prioridades y llevar sólo el material escolar que realmente necesitará cada día, lo que contribuirá a disminuir el peso de la mochila infantil.
  • Los niños deben llevar la mochila puesta sobre los dos hombros y no sólo en uno. Es necesario revisar que las dos tiras estén reguladas a la misma altura.
  • Las tiras acolchadas permiten un mejor ajuste y son más cómodas.
  • Equilibrar el peso de la mochila acomodando el contenido de manera uniforme. Los materiales más pesados, cerca de la espalda y los más ligeros, alejados.
  • Considerar el uso de mochilas con ruedas para los días en los que haya que llevar más peso.
  • Escoger una mochila adecuada para la talla y el peso de tu hijo. Este no debe transportar sobre su espalda más del 10-15% de su peso corporal.

Otras medidas que puedes tomar incluyen:

  • La práctica regular de deportes para favorecer el desarrollo de la musculatura de la espalda.
  • Asegúrate de que el colchón de la cama de tu hijo sea duro y firme.
  • Vigila que mantenga una postura correcta, especialmente cuando está sentado.
  • Combate el sedentarismo y el que permanezca muchas horas al día sentado, especialmente en el ordenador o viendo televisión.
  • Los niños con sobrepeso pueden sufrir problemas en la espalda y articulaciones. Si tu hijo tiene algunos kilos de más, habla con su pediatra para que te recomiende las modificaciones de dieta y estilo de vida necesarias.
  • Para los niños más mayores, podría ser una buena opción archivar sus apuntes en un archivador. Así, sólo deberá llevar consigo las páginas necesarias para cada día.

¿Qué hacer si mi hijo se queja de dolor de espalda después de usar su mochila?

El uso incorrecto de la mochila infantil y la mala postura podría causar escoliosis, o desviación de la columna. Uno de los primeros síntomas es el dolor. No dejes de consultar al pediatra si este tema te preocupa.

En caso de que tu hijo se queje de dolor de espalda:

  • Revisa que no esté llevando mucho peso y ayúdale a colocar de manera adecuada el contenido de la mochila.
  • Observa la duración y frecuencia de los episodios de dolor. Deberían mejorar y remitir por sí solos en un período de una a cuatro semanas.
  • Consulta con el médico antes de suministrar analgésicos o antiinflamatorios.
  • Evita que levante objetos pesados mientras se recupera. Puede continuar con las actividades cotidianas, a menos que el dolor sea muy intenso. En ese caso, se debe consultar al médico quien te ofrecerá las mejores indicaciones a seguir.
Lactancia de un bebe

¿Qué debo tener en cuenta para dar de mamar en público?

Una de las etapas más hermosas de la maternidad es, sin duda, cuando amamantas a tu bebé. No hay nada más natural que dar de mamar a nuestro pequeño cuando lo necesita.

Sin embargo, al igual que otras madres, es probable que te sientas incómoda cuando das el pecho a tu bebé en lugares públicos donde estás a la vista de cualquier persona.

Por eso, en este artículo te vamos a dar algunos consejos para que no te sientas así cuando tengas que darle el pecho fuera de casa.

Comienza practicando en casa

Es recomendable que comiences practicando en casa la manera en la que amamantas a tu bebé. Lo mejor es que te observes frente a un espejo mientras lo haces ya que, de esta forma, tendrás una idea de cómo te ves y cómo te perciben quienes te rodean.

Intenta dar de mamar a tu bebé de pie, sentada, tapada y hasta utilizando un portabebés. Esto te ayudará bastante a tener confianza en ti misma a la hora de dar el pecho en público.

Observa las reacciones de tu bebé

Aunque no parezca muy significativo, saber cómo reacciona tu bebé ante diferentes circunstancias te ayudará a tomar las medidas necesarias a la hora de dar el pecho en público.

No todos los bebés actúan igual mientras amamantan. Algunos se distraen fácilmente si hay mucho ruido a su alrededor o si existe algo que llame su atención. Si es así, dejan de mamar para fijarse en lo que les inquieta y dejan el seno al descubierto.

Sin embargo, otros pequeños no dejan de comer ni aunque haya un tiovivo en frente.

Escoge un buen sitio

Es importante que elijas un sitio cómodo, seguro e higiénico (en la medida de lo posible) para dar de mamar a tu bebé. Es probable que el pequeño quiera comer cuando menos te lo esperes, así que, estés donde estés, deberás encontrar un lugar donde te sientas tranquila.

Algunos de los sitios públicos para amamantar pueden ser el banco de un parque, mientras vas sentada en el tren, en la sala de espera de una terminal o aeropuerto, en un centro comercial o en la mesa del restaurante donde te encuentras comiendo con tu familia.

Lleva ropa adecuada

Al igual que en la etapa prenatal, en la etapa de lactancia también existen prendas específicas. De todas formas, ya queda a tu criterio si deseas gastar o no en este tipo de ropa.

Cuando vayas a salir con tu bebé, considera ponerte una blusa o camisa con botones, cremallera frontal, alguna franela con cuello V o un vestido o blusa cruzada estilo “wrap” ya que este tipo de prendas te permitirán darle pecho a tu bebé de forma cómoda, rápida y segura.

Pero si la lactancia va bien y tu pequeño va a seguir mamando durante un tiempo, puedes comprar un top o sujetador diseñado para este fin ya que el bebé podrá mamar por la abertura de la prenda sin dejarte totalmente al descubierto.

De todas formas, siempre podrás utilizar la “técnica de las dos blusas” que consiste básicamente en llevar una blusa sobre otra para que, a la hora de amamantar, no enseñes la barriga ni la parte superior del seno.

Amamantar utilizando ciertos artículos

Algunos elementos que utilizas a diario para cuidar y trasladar a tu bebé podrían serte útiles para darle de mamar de una manera más discreta.

Por ejemplo, si sueles utilizar un fular portabebés para llevar a tu pequeño cuando sales a la calle, estás de suerte. Con un poco de práctica, podrás aprovechar este artilugio para darle el pecho a tu pequeño en público.

El fular te ofrece una gran capacidad de movimiento al mismo tiempo que mantiene cómodo y seguro al bebé. Además, gracias a sus características, podrás amamantar a tu hijo de forma discreta ya que cubre gran parte del pecho y la tripa.

Otro elemento que podría ayudarte a dar de mamar de forma discreta es una manta de lactancia. Existen diferentes tipos de mantas: ponchos, delantales, chales, mantones, etc.

Sin embargo, no a todos los bebés les gusta que les tapen mientras toman el pecho. Es importante que pruebes primero con una manta sencilla antes de comprar una sólo para este fin.

Como verás, dar de mamar en público sin sentirse incómoda o avergonzada es posible si aplicas alguno de los consejos que te he dado. Tanto tú como tu bebé os merecéis disfrutar de esta etapa con independencia de dónde estéis en cada momento.

Las 3 mejores formas de transportar a nuestro bebé

Transportar a nuestros bebés no es una tarea que deba tomarse a la ligera. Desde su primer día de nacimiento, los más pequeños requieren de artilugios cómodos, prácticos y, sobre todo, seguros para llevarlos con nosotros a distintos lugares.

Algunas formas de transportar a nuestro bebé son más factibles que otras dependiendo de su edad, peso, tamaño o el tiempo que estaremos fuera de casa. Además, cada una posee ventajas e inconvenientes que deben ser tenidas en cuenta.

En este artículo, te voy a hablar de las mejores formas para llevar a tu bebé manteniéndolo protegido, cómodo y, sobre todo, ofreciéndole la mayor atención posible en cualquier momento.

Carritos de bebé

Es una de las maneras más populares para transportar al bebé cómodamente. Conocido también como cochecito o silla de paseo, nos permite llevar al pequeño de paseo por la ciudad, cuando vamos de tiendas, al parque, al centro comercial, de visita y otras actividades similares.

Existen diferentes modelos de cochecitos. Estos varían en forma, color, diseño y precio. Generalmente, se pliegan para guardarlos fácilmente en el maletero del coche o en algún armario.

En comparación con las sillas de paseo, los cochecitos cuentan con mejores sistemas de amarre y seguridad para el pequeño, un diseño más ergonómico y cómodo, espacios amplios para guardar biberones, bolsos u otros accesorios y extras como despliegue automático al presionar un botón. Por esta razón, muchos están diseñados para bebés desde que nacen hasta los 12-24 meses.

Por otro lado, las sillas de paseo suelen ser más económicas, con características más simples en cuanto a acolchado (comodidad) y sistema de arnés (seguridad). Sin embargo, éstas van dirigidas, principalmente, a niños entre 2 y 4 años de edad.

La ventaja tanto de los carritos como de las sillas es que permiten transportar a tu bebé sin cansarte demasiado. También, le proporcionan al pequeño una posición cómoda para dormir durante el paseo.

Por otro lado, una de sus desventajas es que no resulta fácil bajar escaleras con ellos o ir por terrenos irregulares y suelos pedregosos. Por lo tanto, no es la mejor opción cuando, por ejemplo, vamos al campo. También puede ser un poco estorbo cuando vamos en transporte público.

Mochilas portabebés

Otra manera de transportar a nuestro pequeño es llevándolo encima. Este es uno de los métodos más antiguos que ha empleado el ser humano, pero que hoy en día se sigue utilizando por lo práctico que resulta.

Una opción para hacerlo son las mochilas portabebés que permiten llevar al bebé o bien en la parte frontal (entre el pecho y el abdomen) o bien en la parte trasera (pegado a la espalda).

Estas mochilas disponen de un espacio cómodo y acolchado en donde entra el bebé, quedando con la espalda arqueada hacia el porteador y las piernas abrazando a quien lo lleva.

El porteo le permite al bebé sentirse seguro, protegido y establecer fuertes vínculos con su madre/padre al estar tan cerca de ellos. Además, se tranquilizan al escuchar su voz, percibir su olor y sentir su piel.

Lo mejor es utilizar la mochila portabebés cuando el pequeño ya sea capaz de sentarse, ya que esto le permite adoptar una mejor postura dentro de la misma. Sin embargo, otros afirman que se puede utilizar desde que el niño alcanza los 4 kg.

Una desventaja de este método es que podría producirte dolores de espalda o cuello si no llevas correctamente al bebé. Además, si la mochila deja que la cabeza del niño se vaya hacia atrás, podría causarle hipertonía dorsal.

Fulares portabebés

Es otra forma de llevar a nuestro bebé encima, pero a diferencia de la mochila  donde encontramos tiras ajustables y cavidades acolchadas, los fulares son portabebés de tela suave y fáciles de moldear de acuerdo al tamaño del pequeño. Además, se caracteriza por ser un soporte que le permite al pequeño ir mucho más pegado al porteador.

Resulta bastante práctico y ligero, pero además fácil de guardar cuando no se está usando. Consiste en una tela que se enrolla entre el porteador y el bebé, aunque requiere cierta práctica para anudarlo correctamente. A priori, no es un portabebés ni fácil ni rápido de poner.

Para elegir bien el fular portabebés es conveniente tener en cuenta tu talla como porteador, la edad del bebé o la época del año.

Se puede utilizar el fular desde el nacimiento del bebé hasta que el bebé alcance un determinado peso. Esto último dependerá de la elasticidad de la tela.

Su principal desventaja es que, inicialmente, no resulta fácil de poner. Requiere un poco de práctica. Además, si adoptas una postura incorrecta podría producirte dolores de espalda u hombros.

Como verás, las 3 formas tienen sus ventajas y sus inconvenientes. Ahora te toca decidir cuál es la más adecuada tanto para ti como para tu bebé. Lo mejor es que no te tienes que limitar a tener uno sólo ya que, en función de las circunstancias, puede que uno resulte mejor que otro. Eso es algo que tendrás que valorar.

 

7 Artículos para tener controlado a nuestro bebé, aunque no esté a nuestro lado

Tener un bebé en casa, especialmente para los padres primerizos, puede resultar abrumador, sobre todo por el temor de cometer algún error que pueda poner en riesgo el bienestar del nuevo miembro de la familia.

Los primeros días, las madres suelen dedicarse por entero a atender al bebé. Una siempre tiene la sensación de que si dejas de mirarle, “algo” podría pasar pero, poco a poco, se hace evidente la necesidad de retomar la rutinas.

Por suerte, contamos con una serie de artículos que nos ayudan a “controlar” a nuestro bebé, aunque éste se encuentre en un lugar de la casa distinto del que estamos nosotros.

En este artículo, vamos a ver algunos de ellos.

Los 7 Artículos

Cámara de seguridad o vigilabebés

Son cámaras que transmiten audio y/o video para que puedas mantener vigilado a tu bebé mientras estás en otra habitación. Podrás saber si está dormido, si juega, si llora y o si te necesita a su lado.

Los avances de la tecnología han permitido incorporar a estos dispositivos funcionalidades como:

  • Visión nocturna
  • Seguimiento automático
  • Monitor a color
  • Aplicación móvil y tecnología Wifi para controlar a tu bebé desde el móvil
  • Conversación bidireccional para que el bebé pueda escucharte
  • Sensor de temperatura
  • Zoom para acercar la imagen del bebé
  • Reproducción de canciones de cuna

Silla infantil para vehículos

Esta silla es un elemento de seguridad que te permitirá llevar a tu bebé en el coche de manera segura y cómoda.

No estarás junto a tu bebé porque ésta silla especial debe instalarse en el asiento trasero del coche y orientada normalmente en sentido contrario al de la marcha, pero te permitirá mantenerle bien sujeto y a salvo mientras conduces.

Espejo retrovisor para bebés

Es un complemento indispensable de la silla para bebés. Como he dicho antes, esta debe instalarse en el asiento trasero y orientada hacia atrás por lo que no puedes mirar la cara de tu bebé mientras conduces, excepto si giras la cabeza hacia atrás, cosa que entraña bastante peligro.

Con un espejo retrovisor para bebés podrás mirar lo que ocurre en el asiento trasero, sin necesidad de mirar hacia atrás, y mantener controlado al bebé mientras conduces.

Con luces o sin ellas, existen variedad de modelos que se adaptarán a las dimensiones del interior de tu coche.

Intercomunicadores

Un intercomunicador es una especie de radio de dos vías con el que podrás escuchar lo que ocurre en la habitación del bebé mientras realizas otras tareas o permaneces en una habitación diferente.

Es una opción más económica que los vigilabebés, gracias a la cual podrás saber exactamente si el bebé llora y requiere de atención. Son otro accesorio con el que podrás controlar a tu pequeño a distancia.

Aplicaciones para cuidar la visión

En la actualidad, los niños, incluso los más pequeños, tienen contacto con pantallas de móviles y tabletas a edades cada vez más tempranas. Utilizarlos muy cerca de los ojos o por períodos de tiempo prolongado puede afectar la visión.

En las app stores hay disponibles diferentes opciones para mejorar la experiencia de los más pequeños con apps que funcionan como un sensor que apaga la pantalla cuando se le mira de muy cerca, así se evita que los niños puedan dañar sus ojos por el uso excesivo de éstas.

También encontrarás las que incorporan un temporizador para controlar el tiempo que el niño utiliza el móvil o la tablet, la cual enciende y apaga el dispositivo según la configuración. La mayoría de estos programas son gratuitos y se pueden descargar de la Play store.

Otras aplicaciones similares pueden servir para controlar el contenido al que tienen acceso los pequeños cuando utilizan dispositivos móviles.

Parque infantil

Un parque infantil es una especie de área de juego cerrada en donde el bebé puede jugar, gatear y permanecer mientras tú realizas otras actividades.

Está disponible en diferentes tamaños, adaptable a las necesidades de tu hijo.  Estilo cuna o estilo barreras de seguridad, te permite controlar el área de desplazamientos del bebé y proporciona un espacio para juegos a prueba de accidentes.

Hamaca

Para los bebés de pocas semanas/meses, contamos con la hamaca, una especie de “mecedora” portátil con la que mantenerlos entretenidos y controlados mientras hacemos algunas actividades que no implican sostener al bebé en nuestros brazos.

Cierto es que siempre se recomienda no dejar al bebé sin supervisión de un adulto, pero, por suerte, contamos con dispositivos como estos que nos permiten realizar otras actividades aún si la necesidad de estar junto a nuestro bebé de forma continua.

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