Mochila portabebés vs Carritos de bebé

Aunque te guste hacerlo, es imposible llevar en brazos a tu bebé donde quieras que vayas. Necesitas tener las manos libres para coger cosas, pagar la cuenta o simplemente tomar un café.

Así que necesitas un apoyo, especialmente cuando tienes que salir sola con tu pequeño a cuestas. Es aquí cuando surge la pregunta ¿mochila portabebés o cochecito?

Es una decisión personal, pero antes de elegir, explora las ventajas e inconvenientes de cada tipo de transporte.

Mochilas portabebés

A los bebés les encanta sentirse protegidos en un ambiente cálido similar al útero materno y esto se consigue con las mochilas portabebés. Al estar en contacto directo con la madre, el bebé puede sentir su olor y el latido de su corazón, al igual que cuando estaba en el útero.

Esto proporciona un buen ambiente para calmar y relajar al bebé para que se duerma y estos efectos calmantes pueden ser instantáneos.

El portabebés permite un contacto visual directo. Tu pequeño puede ver tu cara y mirarte, tiene la posibilidad de estudiar tus expresiones faciales, una parte importante del desarrollo infantil.

Un bebé de pocos meses, solo puede ver las cosas que están a 30-45 cm de distancia, ya que la habilidad de ver de lejos viene con el tiempo. Y, además, necesita una estimulación visual en las distancias cortas.

Cuando va en el carrito, los bebés ven a su madre como una mancha borrosa durante bastante tiempo porque está a mucha distancia.

Además, si estás amamantando, puedes utilizar el portabebés para que tu hijo pueda mamar fácilmente en público y permanecer a cubierto, como recomienda este artículo.

Las mochilas portabebés son una gran opción para ir a lugares donde ir con un cochecito es incómodo, como de acampada, de excursión, a la playa, en el transporte público, en lugares muy concurridos, etc.

Sin embargo, resulta difícil de manejar en otros lugares, como cuando vas de compras. Cuando tienes que agacharte o coger cosas de las estanterías, el bebé se interpone en tu camino y existe el peligro de perder el equilibrio, lo cual no sería bueno para ninguno de los dos.

Por otra parte, a medida que el niño crece, la tela elástica de la mayoría de los portabebés se desgasta y, a menos que la distribución del peso sea correcta, también puede empezar a ejercer demasiada presión sobre el armazón. Lo que puede causarte dolor de espalda y hombros.

Además, algunos modelos de portabebés requieren práctica para aprender a colocarlos y atarlos con seguridad.

Carritos de bebé

El mayor beneficio de los carritos de bebé es la facilidad de transporte y la comodidad. Para ir de compras con tu hijo, el cochecito es ideal, pues requiere muy poco esfuerzo físico para empujarlo y puedes llevar todos los accesorios del bebé y los tuyos propios.

Si tienes gemelos o trillizos, el carrito es imprescindible, pues no vas a poder portear a dos o tres a la vez. En su lugar, hay cochecitos de una, dos o tres plazas, en los que caben de todo.

Muchas mamás prefieren llevar un carrito porque los bebés pueden tumbarse cómodamente y dormitar mientras son arrullados por el suave balanceo del cochecito.

Y cuando sean un poco más grandes, querrán un poco más de libertad de la que ofrece una mochila portabebés.

Además, al poder colocarse en varias posiciones, pueden mirar a su alrededor e interactuar con su entorno, algo que cada vez es más importante. Sentarse en el cochecito estimulará su mente y su curiosidad se verá satisfecha.

Las sillas de paseo son perfectas para dar largos paseos o incluso hacer footing o running, una buena manera de ponerte en forma acompañada de tu hijo.

A medida que crecen, los bebés pesan cada vez más, por lo tanto, es casi inevitable que, con el tiempo, el uso de  un cochecito sea necesario.

Por su parte, un carrito puede ser difícil de maniobrar en lugares concurridos, es voluminoso y puede ser incómodo doblarlo en algunas circunstancias, por lo que no es lo más apropiado para todos los viajes.

Además, el coste del carrito es mucho mayor que el de una mochila portabebés. Lo bueno es que con el modelo adecuado, puede hacerte servicio hasta que el bebé comience a andar por sí solo y si piensas tener más hijos, puedes guardarlo para volver a utilizarlo después.

Incluso si planeas utilizar un cochecito, habrá muchas ocasiones en las que la mochila portabebés será una opción bienvenida.

Creo que ambos accesorios tienen sus ventajas, así que ¿por qué no comprar los dos?

¿Cómo hacer tu propio portabebé?

¿Está buscando una manera eficiente, asequible y con estilo de llevar a tu bebé de un lugar a otro, de manera segura?

Si estás cansado de tener que cargar con  tu voluminoso cochecito a donde quiera que vas, un portabebés es la solución ideal para ti.

Llevar al bebé cargado está lleno de ventajas: es una excelente manera de estrechar el vínculo que tienes con él, a la vez que te permite tener las manos libres, algo muy valioso cuando eres padre o madre.

Pero, ¿qué puedes hacer si no te gusta ninguno de los estilos de mochila bebé disponibles o estás buscando algo un poco diferente? Una opción es ¡hacer tu propio portabebés!

Ventajas e inconveniente de los portabebés caseros

Si decides hacer tú mismo el portabebés, debes saber que hay una serie de ventajas e inconvenientes que tienes que valorar.

Entre las ventajas está el poder personalizar el accesorio. Si te resulta difícil encontrar un portabebés en un tamaño que funcione bien tanto para ti como para tu bebé, hacerlo tú mismo puede ser la solución a tu problema.

Podrás adaptar la tela o la forma a las necesidades de tu cuerpo y ajustarlo a tu cuerpo en caso de que aumentes o disminuyas de peso después de que nazca el bebé.

La personalización también incluye el estilo que quieres. Si los portabebés comerciales no se adaptan a tus gustos o estás buscando algo un poco más original, puedes elegir tela, estampado y cualquier otro accesorio adicional que quieras ponerle.

Otra ventaja es que va a ser mucho más barato que las opciones comerciales. Si tienes las herramientas básicas (máquina de coser, tijeras, etc.), simplemente tendrás que comprar la tela y cualquier otro artículo de costura adicional, como hilo, correas, velcro, etc.

Pero no sacrifiques calidad comprando telas baratas sólo para ahorrar dinero. Tu bebé necesita lo mejor.

Pero no todo son ventajas. Hacer algunos tipos de portabebés no es sencillo. Muchos tienen arneses, correas o cintas que pueden ser difíciles de trabajar. Hay nudos, anillos, cierres y cinturones. Si no sabes, no intentes improvisar.

Además, crear tu propio portabebés casero siempre es más arriesgado que usar un modelo que ha pasado los controles de seguridad. ¿Qué pasa si coses mal un arnés o una cinta?

También puede ser difícil determinar el tamaño correcto para tu bebé o crear un modelo que vaya creciendo a medida que lo hace tu hijo.

¿Cómo hacer tu propio fular portabebés?

Los fulares portabebés son los más fáciles y rápidos de confeccionar. Sigue estos sencillos pasos para crear tu propio portabebés en muy poco tiempo.

Materiales:

  • 5 metros de tela elástica
  • Tijeras
  • Máquina de coser e hilo
  1. Elige una tela elástica que tenga un pequeño porcentaje de lycra o elastano, de esta manera, la tela se puede moldear al contorno del bebé y al tuyo. Empieza con un trozo de 5 metros de largo por 1,20 metros de ancho. Si el bebé es pequeño, puede que solo necesite 3,5 metros de largo, podrás juzgar la longitud correcta basándote en el tamaño de su cuerpo, pero siempre es mejor comprar más y recortar según sea necesario.
  2. Lava y seca la tela antes de empezar a trabajarla, así sabrás el tamaño y tipo de tela que tienes para trabajar.
  3. Estira la tela completamente y dóblala por la mitad por el centro, de modo que tengas una pieza de tela de 5 metros de largo por 60 cm de ancho.
  4. Corta por la mitad, justo donde has doblado la tela, para crear dos piezas separadas (2 fulares de 5 m x 60 cm). Puedes ayudarte de un trozo de tiza para marcar la línea por donde cortar.
  5. Pruébate el fular sin el bebé primero. Si parece demasiado largo, corta la longitud extra. Ten la precaución de cortar unos centímetros cada vez para no arriesgarte a tener que volver a coserlo.
  6. Cose todo el borde del fular para que no se deshilache. Puedes saltarte este paso si utilizas una tela que no se deshilacha. El método más rápido es utilizar una máquina de coser.
  7. Si quieres, también puedes coser una pequeña etiqueta de referencia en el centro del fular, para que te sea más fácil de colocar cuando tengas que poner al bebé.
  8. Coloca el fular como lo harías normalmente y pruébalo con el bebé. ¡Y ya estaría listo para usarlo!

Aquí tienes un vídeo que lo explica mejor:

Qué hacer para que tu hijo diga adiós al pañal

Los pañales son parte integral de la vida del bebé durante sus primeros dos años de vida, pero pueden convertirse en todo un suplicio para los padres cuando llega el momento de decirles adiós.

Sustituir el cambiador de bebé por el orinal es uno de los grandes hitos de la educación de un hijo, un proceso que para algunos bebés dura unas semanas y para otros unos cuantos meses (o años).

Generalmente, es alrededor de los 2 años cuando se suele hacer la transición del pañal al baño, aunque todo depende del niño. Algunos empiezan antes y otros después.

Signos de que tu hijo está preparado para usar el orinal

En lugar de guiarte por una edad determinada, lo mejor es ver si tu hijo muestra algún signo de que está preparado para usar un orinal.

¿Y cuáles son esos signos?

  • Puede entender y seguir órdenes sencillas
  • Se queja o te avisa de que tiene el pañal mojado o sucio
  • Expresa curiosidad por ir al baño y usar ropa interior
  • Puede subirse y bajarse los pantalones con poca o sin ninguna ayuda
  • Si aguanta sin hacer pis por lo menos de 3 a 4 horas durante el día

Si tu hijo muestra estos signos, es hora de convencerlo de que deje de usar pañales.

No hay un libro de instrucciones infalible para hacer esta transición, pero sí que hay recomendaciones para ayudarle a que deje el pañal de forma natural y lo antes posible.

La clave: no presionarlo

Ante todo, por mucho que consideremos que nuestro hijo está preparado para dejar el pañal, lo que nunca debemos hacer es reñirle o insistir demasiado en el tema. Si lo hacemos, el resultado puede ser exactamente lo contrario de lo que pretendemos. Así que la primera recomendación es: ten paciencia.

Además, hay que distinguir entre dejar de utilizar el pañal por el día y dejarlo de utilizar por la noche, al dormir.

¿Cómo dejar el pañal de día?

Los expertos recomiendan sentar al pequeño en el orinal cada hora y dejar que haga sus necesidades. Esta es una forma de crear el hábito. A veces, puede que no quiera y que no haga nada. Si es así, no pasa nada. Después de unos cinco minutos, que se suba los pantalones y se vaya.

Algunos consejos que pueden ayudar:

  • Que el niño tenga su propio orinal, así lo asociará con un lugar especial al que ir cuando sienta la necesidad. Lo ideal es un orinal pequeño, adecuado a su tamaño.
  • Estar junto a él y ayudarlo a distraerse. La idea es que relacione el momento del baño con algo agradable e incluso divertido. Puedes utilizar libros para colorear, juguetes, etc.
  • Dale un premio si evita ensuciarse o cuando te avise de que tiene ganas de ir al baño. El premio puede ser cualquier cosa que le motive: algo de comer que le guste o una salida al parque.

¿Cómo dejar el pañal de noche?

Quitar el pañal de la noche cuesta más. Hay que pensar en ello como un proceso a largo plazo y se necesita incluso más paciencia.

Lo básico es empezar por hacer pis siempre antes de ir a dormir. Esto no es suficiente para evitar que esté varias horas sin hacer pis, pero ayuda.

También es recomendable no darle líquidos las últimas dos horas antes de acostarse para que no sienta tanta presión por hacer pis.

Otra sugerencia es despertarle a mitad de la noche para llevarle a hacer pis en el orinal, aunque si esto va a interrumpir su sueño y descanso, y luego no se va a dormir, puede ser peor el remedio que la enfermedad.

Sólo queda esperar hasta que, con el paso del tiempo, pueda controlar el esfínter también por la noche.

Si el niño pasa una semana seguida sin mojar el pañal por la noche, puede ser un buen momento para quitárselo definitivamente.

El proceso puede acabar con éxito en este punto o puede que el niño, por miedo o pereza, moje la cama justo el día que le quitas el pañal. Si es así, vuelve a ponérselo por la noche, hasta que la situación esté definitivamente controlada. De lo contrario, los incidentes nocturnos pueden generar algún tipo de trauma en el niño.

Y lo más importante: paciencia y más paciencia. Tu hijo puede seguir utilizando el pañal de la noche hasta los 4 o 5 años.

Pañales: lo que necesitas saber

Un bebé seco es un bebé feliz, pero mantenerlo seco puede requerir hasta 10 cambios de pañal al día. Elegir el pañal adecuado te ayudará a protegerlo correctamente, pero ten en cuenta que no todas las marcas tienen las mismas características y ajustes y que seguramente tendrás que probar varios hasta encontrar el mejor para tu hijo.

¿Quieres saber qué opciones hay? Entonces, sigue leyendo.

Tipos de pañales

Pañales desechables

Los pañales desechables tienen núcleos de gel súper absorbentes que pueden contener una gran cantidad de líquido sin desbordarse. Esto ayuda a mantener el pis alejado de la piel del bebé, lo que significa que no necesitas hacer tantos cambios al día.

Algunos incorporan lociones hidratantes o aloe vera en el revestimiento. La mayoría de los modelos son elásticos para prevenir las fugas y otros ofrecen diferentes niveles de absorción para el día y la noche.

Innegablemente, son muy convenientes, pero a largo plazo resultan más caros que los de tela. Sin embargo, el principal inconveniente de los pañales desechables es que son muy contaminantes. Sus materiales no son biodegradables y tardan cientos de años en descomponerse.

Pañales de tela

Estos pañales están fabricados con telas lavables y reutilizables como microfibra, algodón, felpa, franela o cáñamo. También hay pañales de telas orgánicas como el algodón orgánico o los pañales ecológicos de bambú.

Se caracterizan por tener un revestimiento extraíble para lavarlo con mayor comodidad y un exterior impermeable.

Sin embargo, son menos absorbentes y requieren cambios más frecuentes para mantener al bebé seco.

Esto significa que debes tener a mano más de 30 pañales de tela para poder lavarlos y secarlos y tener algunos de reserva. Los pañales de tela salen más baratos a largo plazo que los desechables. Después del desembolso inicial, puedes ahorrar cientos de euros al reutilizar los pañales una y otra vez.

Pañales ecológicos

Los pañales ecológicos son desechables, pero están fabricados con materiales biodegradables como la celulosa, el maíz o el bambú, tardando unos pocos años en descomponerse frente a los más de 300 años de los pañales desechables convencionales.

Algunos modelos evitan la utilización de cloro para hacer que los pañales parezcan más blancos, no tienen fragancias, látex o lociones a base de petróleo.

Pañales para el agua

Fabricados específicamente para que los bebés los utilicen en la piscina o en la playa, estos pañales mantienen a raya las fugas, pero no se hinchan con el agua, permitiendo que los bebés se muevan cómodamente.

Cómo cambiar pañales

Ya sea que estés usando un pañal desechable o una opción más ecológica, el método para cambiar un pañal sucio es el mismo. Y como es mejor una imagen que mil palabras, en este vídeo aprenderás a cambiar un pañal rápidamente.

Simplemente, coloca al bebé en el cambiador de bebé y practica una y otra vez. Con el tiempo, podrás modificar estos pasos y desarrollar tu propio método.

¿Qué pañal ponerle a nuestro bebé?

Independientemente del tipo de pañal que elijas, tendrás que considerar otros factores como la talla, el ajuste o la absorción.

Los pañales se clasifican en tallas de acuerdo al peso del bebé, comenzando con la talla 0 de los niños prematuros y llegando al pañal de la talla 6 para los niños de hasta 30 kg.

Durante el tiempo en que el bebé lleve pañal, tendrás que cambiar de talla en función de su peso y edad o de la actividad que realice.

El nivel de absorción es muy importante en un pañal, pues es lo que evitará que nuestro bebé esté mojado y se le irrite la piel. Los pañales desechables cuentan con núcleos de gel que pueden absorber hasta 800 veces su peso de líquido.

Esto es especialmente útil por la noche, cuando el bebé va a estar más horas con el pañal.

¿Hasta qué edad hay que usar pañales?

Los bebés pueden decir adiós al pañal a diferentes edades.

A partir de los 18 meses empiezan a identificar que tienen ganas de hacer pipí o caca, sin embargo, algunos no aprenden a ir solitos al baño hasta los 4 años.

Lo más probable es que primero aprenda a hacer pis en el baño, pero tenga que seguir utilizando los pañales hasta que tenga sus esfínteres totalmente controlados.

¿Dónde tirar los pañales usados?

Si has optado por los pañales desechables, debes deshacerte de ellos correctamente, no puedes simplemente tirarlos a la basura. Esto no sólo provocará un hedor por toda la casa, sino que también es malo para el medio ambiente.

La mejor manera de deshacerte de los pañales usados, es tirarlos en un contenedor de pañales, un recipiente especialmente diseñado para eliminar completamente el olor.

La siesta en los bebés: todo lo que necesitas saber

A todos nos gusta disfrutar de una buena siesta después de comer pero, por desgracia, los adultos rara vez tenemos tiempo para ello. Sin embargo, en la etapa de bebé, las siestas son muy importantes. De hecho, son casi imprescindibles.

Y no sólo son beneficiosas para nuestro hijo, sino que también nos dan a los padres un descanso muy necesario.

Para poner en perspectiva la siesta, primero vamos a definirla.

Se considera siesta a cualquier periodo de sueño que el bebé realiza durante el día. Esta siesta tiene que hacerse, preferiblemente, en una cuna o minicuna, una superficie firme y segura que evitará muchos problemas.

¿Cuántas siestas debe hacer el bebé al día?

Es entre las 6 y 8 semanas de edad cuando el bebé empieza a consolidar el sueño y empieza a dormir la siesta propiamente dicha. En esa etapa, probablemente necesitará entre 4 y 8 siestas al día.

A partir de los 3-4 meses, los bebés comienzan a seguir un patrón de sueño más estable durante el día y las siestas se reducen a 4-5. Esta es la mejor época para empezar a establecer un horario de siesta.

A algunos bebés les gusta dormir un largo periodo de siesta, mientras que otros prefieren hacer siestas más cortas. Por eso, la duración de la siesta dependerá de cada bebé.

Para los 6 meses, el bebé probablemente ya realice dos o tres siestas al día de 45 minutos a 2 horas, una por la mañana, una después de comer y otra por la tarde.

A los 9-12 meses, la mayoría de los bebés ya duermen dos siestas al día de 1 hora, una por la mañana y otra por la tarde. Y a los 18 meses, la mayoría de los niños dejan la siesta matutina, pero mantienen la de la tarde, patrón que continuarán hasta los 3 o 4 años, aunque los más dormilones seguirán con la siesta hasta los 5 o 6 años.

Beneficios de la siesta

Ayuda en el desarrollo emocional: Los bebés que no descansan durante el día, muestran más signos de ansiedad y menor capacidad cognitiva que los que hacen varias siestas. El sueño insuficiente influye en la forma en la que los niños pequeños expresan diferentes sentimientos y puede crear trastornos del estado de ánimo de por vida.

Influye en el aprendizaje: Se ha demostrado que el sueño es importante para la maduración del cerebro de los bebés y la consolidación de sus recuerdos. Los bebés que duermen por el día y por la noche tienen un mayor desarrollo cognitivo.

Mejora el descanso nocturno: La falta de siestas por el día, puede hacer que los bebés no duerman bien por la noche. La falta de inactividad durante el día cansa e irrita al bebé, dificultando el sueño por la noche. El sueño genera sueño y si los bebés se saltan las siestas, no compensan el tiempo de sueño perdido durante la noche.

Mejora el estado de ánimo. Los bebés descansados tienen un ánimo más apacible, son más accesibles y están menos irritables.

Afecta al crecimiento. Los bebés que duermen menos, ganan más grasa cuando son bebés y tienen mayor riesgo de tener sobrepeso a partir de los 3 años de edad.

¿Qué hacer si el bebé no quiere dormir la siesta?

Si quieres que tu bebé haga siestas regulares, consistentes y predecibles, entonces necesitas tener un horario de siestas regular, consistente y predecible. Todo tu horario debe girar en torno a las siestas, para acostar al bebé a la misma hora.

Es igualmente importante crear una rutina antes de las siestas.

La rutina no tiene que ser larga o complicada, basta con realizar varias actividades relajantes. Por ejemplo, pasar unos minutos abrazándolo, leyendo libros o cantando canciones.

Esta rutina no sólo relajará y tranquilizará al bebé, sino que también le indicará que se acerca la hora de la siesta.

Presta atención a su nivel de cansancio. Esto es especialmente importante en la etapa infantil, ya que los bebés pequeños se cansan demasiado rápido y un bebé cansado es mucho más difícil de tranquilizar y dormir que un bebé que está descansado y contento. Así que estate atenta a los signos de cansancio del bebé (frotarse los ojos, bostezar, etc.) y actúa con rapidez.

Otro de los trucos para que duerma, es mantener el hogar tranquilo durante la siesta, lo cual puede ser todo un desafío si hay más niños en casa. El ruido blanco puede ayudarte a bloquear el ruido del exterior mientras tu pequeño duerme.

 

Masajes para bebés: lo que necesitas saber

Un masaje es una magnífica forma de cuidar y expresarle cariño y amor a nuestro bebé. Además, puede ayudarle a calmarse y a dormir mejor.

El masaje que le demos al bebé es como una caricia suave por todo el cuerpo. Para ello, puedes utilizar aceites o lociones hidratantes para facilitar el desplazamiento de las manos por la piel.

Como parte de la rutina de masaje, puedes hablarle suavemente al bebé, tararear o cantarle una nana mientras le das el masaje, lo que puede hacer la experiencia aún más placentera.

¿A partir de cuándo se pueden dar?

Algunos expertos recomiendan esperar entre 10 días y 2 semanas antes de dar un masaje con aceite o loción a tu bebé, ya que la barrera de la piel de un recién nacido aún no está completamente desarrollada. Esto hace que su piel sea vulnerable a la sequedad o que reaccione a una sustancia presente en el aceite.

Esperando ese plazo, también darás tiempo a que el muñón umbilical se seque y se caiga para así darle un masaje corporal completo.

Si quieres darle un masaje a tu bebé sin esperar ese periodo, puedes hacerlo sin aceite o loción y sin tocar la zona del ombligo.

¿Cuál es el mejor momento para realizar el masaje?

Elige un momento en el que el bebé no esté hambriento o lleno; que esté despierto, pero calmado. Por ejemplo, antes de acostarlo o después del baño. Esto ayudará al bebé a relajarse después de un largo día y podrás acostarlo en la minicuna listo para dormir.

Beneficios del masaje en el bebé

El masaje tiene muchos beneficios para el bebé.

Puede ayudarlo en su desarrollo mental, social y físico; mejora el sistema inmunológico, las habilidades motrices y el desarrollo intelectual del bebé; le calma y relaja, hace que llore menos y promueve un mejor sueño; ayuda en la digestión, alivia los cólicos del lactante, mejora la circulación y alivia el dolor de la dentición.

Darle masajes regulares al bebé también es bueno para su bienestar emocional. El tacto y el movimiento rítmico son una de las formas más poderosas de comunicación entre los bebés y sus padres, por lo que son una excelente manera de establecer lazos afectivos.

El masaje puede ser particularmente bueno para los bebés prematuros que necesitan cuidados especiales, ya que mejoran la digestión y el movimiento intestinal, ayudando al bebé a aumentar de peso.

El masaje también mejora las partes del sistema nervioso que regulan nuestros órganos, ayudando a mantener estable el ritmo cardíaco de los bebés prematuros. Y también hace que su actividad cerebral se desarrolle normalmente.

Los masajes más comunes

Piernas: Las piernas son un buen lugar para comenzar, ya que son menos sensibles que otras partes del cuerpo. Utilizando un poco de aceite, envuelve una mano alrededor de uno de sus muslos y desplázate hacia abajo, apretando suavemente. Primero una mano y luego otra. Cambia la pierna y repite.

Pies: Coge un pie y gíralo suavemente unas cuantas veces en cada dirección. Acaricia la parte superior del pie del bebé desde el tobillo hasta los dedos de los pies. Cambia de pie y repite. Utiliza tus pulgares para trazar círculos por toda la planta del pie.

Brazos: Coge uno de los brazos en tus manos y repite el movimiento de las piernas, desde la axila hasta la muñeca. Coge su mano y gírala suavemente unas cuantas veces en cada dirección. Cambia de brazo y repite.

Abdomen: Pon las manos juntas sobre el corazón del bebé, y extiéndelas hacia afuera, apretando suavemente las palmas de las manos sobre el pecho. Después coloca la mano sobre la parte superior del pecho del bebé y acarícialo suavemente hasta los muslos. Repite el movimiento alternando las manos varias veces.

Espalda: Pon al bebé boca abajo. Utiliza las yemas de los dedos para trazar pequeños círculos a cada lado de la columna vertebral desde el cuello hasta las nalgas. Termina con movimientos largos y firmes desde los hombros del bebé hasta los pies.

En este vídeo encuentras todas las claves de un masaje para bebés.

¿Cuánto debe durar el masaje?

Generalmente suele durar de 10 a 15 minutos, pero el bebé te hará saber cuánto tiene que durar el masaje. Cuando se canse, comenzará a revolverse. Será entonces momento de parar.

 

Todo sobre la muerte súbita

Uno de los mayores temores al poner a dormir a un bebé es el síndrome de la muerte súbita infantil la causa más común de muerte entre los bebés de 2 semanas a 1 año de edad, sin motivo aparente.

Pero las muertes infantiles relacionadas con el sueño a menudo se pueden prevenir, sobre todo si sabes cómo hacerlo. Para ello, te voy a explicar todo sobre la muerte súbita.

¿Qué es la muerte súbita del bebé?

El Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL) es cualquier muerte repentina o inesperada de un bebé aparentemente sano de menos de un año de edad, que ocurre durante el sueño y que no puede explicarse después de una autopsia posterior.

La mayoría de los casos de SMSL ocurren en los seis primeros meses de vida, siendo los bebés entre 2 y 4 meses los de mayor riesgo. Se estima que en España ocurren aproximadamente 100 casos al año.

¿Por qué se produce?

Aunque se desconoce la causa exacta, parece que el SMSL podría estar asociado a una combinación de factores físicos y factores ambientales del sueño, que hacen al bebé más vulnerable. Estos factores varían de un niño a otro.

Entre los factores físicos están:

  • Los defectos de funcionamiento en la parte del cerebro que controla la respiración y la excitación del sueño.
  • La maduración incompleta del cerebro del bebé debido a un nacimiento prematuro o parto múltiple.
  • Infección respiratoria debido a un resfriado reciente.Factores ambientales del sueño

Factores ambientales del sueño

Los artículos que están en la cuna del bebé y su posición para dormir, pueden combinarse con los problemas físicos del bebé y así aumentar el riesgo de SMSL.

Aunque la muerte súbita del bebé puede afectar a cualquier bebé, existen ciertos factores de riesgo que aumentan las posibilidades de sufrir este síndrome:

  • Sexo. Los niños tienen más probabilidades que las niñas.
  • Edad. La edad de más riesgo es entre el segundo y el cuarto mes.
  • Historial familiar. Los bebés que han tenido hermanos o primos que han sufrido muerte súbita, tienen un riesgo más alto de sufrir el SMSL.
  • Fumador pasivo. Los bebés que conviven con fumadores tienen un mayor riesgo de padecerlo, aunque no fumen dentro de casa.

¿Cómo evitar la muerte súbita?

Aunque no hay una forma 100% exacta de prevenir el SMSL, hay muchas cosas que puedes hacer para ayudar a tu bebé a dormir de forma más segura:

Poner al bebé boca arriba: el riesgo de SMSL aumenta cada vez que colocas al bebé boca abajo o de lado. Esta posición pone la cara de tu bebé frente al colchón, lo cual puede asfixiarlo. Por eso, cada vez que pongas lo pongas en la cuna, acuéstalo boca arriba, con los pies tocando el extremo de la cuna.

Tener la cuna vacía: para dormir, el bebé solo necesita un colchón firme y una sábana ajustada. No dejes mantas, almohadas, juguetes de peluche o protectores de cuna, ya que pueden causar asfixia.

No sobrecalentar al bebé: para mantener abrigado al bebé durante la noche, utiliza un saco o un mono de una pieza, que no requiera cobertores adicionales. No cubras la cabeza del bebé con capuchas o gorros y mantén una temperatura agradable dentro de la habitación.

Dormir en la misma habitación, pero no en la misma cama: cuando un bebé duerme en la misma habitación que su madre, se reduce el riesgo de SMSL, pero es peligroso que el bebé duerma con otro niño o adulto en la misma cama, en un sillón o en un sofá. El bebé puede quedar atrapado entre el colchón y el armazón de la cama y asfixiarse con la almohada, sábana, etc.

 Vacunar a tu bebé: la evidencia muestra que los bebés vacunados tienen un 50% menos de posibilidades de sufrir el SMSL, comparado con los bebés que no están completamente inmunizados.

No fumar cerca del bebé: fumar en casa aumenta las probabilidades de que el bebé sufra un SMSL.

Amamantar al bebé, si es posible: la lactancia materna puede reducir el riesgo de SMSL hasta en un 50%. Es posible que la leche materna pueda proteger a los bebés de infecciones que aumentan el riesgo de la muerte súbita. Además, el simple contacto físico es útil, ya que es importante para el desarrollo del bebé.

Darle un chupete para dormir. poner a tu bebé a dormir con un chupete también puede ayudar a prevenir el SMSL. Si estás amamantando, espera a darle el chupete hasta que el bebé tenga 3-4 semanas y hayas establecido una rutina de lactancia. Esto es debido a que darle un chupete demasiado pronto, puede hacer que prefiera el chupete frente al pezón.

No fuerces al bebé a coger el chupete si no lo quiere y si el chupete se cae de la boca del bebé mientras duerme, no se lo vuelvas a poner.

Tu bebé, ¿duerme seguro?

Tu bebé necesita dormir y tú también. Y seguro que duermes más tranquila si sabes cuáles son los riesgos a los que se expone tu bebé al dormir y cuál es la mejor manera de mantenerlo seguro mientras duerme.

Ese es el objetivo que nos hemos propuesto con este artículo, que conozcas todo lo que necesitas saber para que tu bebé duerma siempre seguro.

¿Cuál es el lugar más seguro para que el bebé duerma?

El mejor sitio para que el bebé duerma es una cuna, ya sea estándar, de colecho, convertible, de viaje, etc., siempre que cumpla con la normativa europea vigente. La cuna debe tener un colchón firme que encaje perfectamente, para que no haya espacios por los que el bebé se pueda colar o quedar atrapado.

Si hay más de un bebé (gemelos, trillizos, etc.), hay que colocar a cada bebé en su propia cuna, ya que compartir la cuna o cama es la causa más común de muerte en bebés menores de 3 meses.

Si el bebé se queda dormido en el portabebés, la hamaca, la silla del coche, o en el cochecito, colócalo sobre una superficie firme tan pronto como sea posible. Es muy importante evitar que se duerma sobre cualquier superficie blanda: cama de agua, sofá, sillón, colchón blando, etc., aunque esté acompañado.

¿Con quién debe dormir el bebé?

Es bueno mantener la cuna del bebé en la misma habitación donde tú duermes, por lo menos durante los primeros 6 meses o, idealmente, durante el primer año. Esto ayuda a disminuir el riesgo de muerte súbita en un 50%. Además, te será más fácil vigilar a tu bebé, consolarlo y alimentarlo.

Aun así, necesita su propio espacio seguro. Puedes colocar la cuna cerca de tu cama o utilizar una cuna colecho, pero lo que no debes hacer es compartir la cama con tu bebé, sobre todo si tiene menos de 4 meses. Cerca de la mitad de todas las muertes por asfixia entre los bebés ocurren en una cama para adultos.

¿Cuál es la posición más segura para que duerma el bebé?

Hasta que cumpla un año, el bebé debe dormir boca arriba sobre una superficie plana y firme (por ejemplo, un colchón). Incluso, los bebés con reflujo deben dormir boca arriba. En esta posición hay menos probabilidades de que sufran el síndrome de muerte súbita que estando boca abajo o de costado.

A algunos padres les preocupa que los bebés se asfixien con el vómito o reflujo estando boca arriba, pero la anatomía de las vías respiratorias del bebé y el reflejo de las náuseas, impedirán que eso suceda.

Una vez que tu bebé pueda darse la vuelta (alrededor de los 4-6 meses), sigue poniéndolo a dormir boca arriba, pero deja que encuentre su propia posición para dormir.

¿Con qué objetos puede dormir el bebé?

Lo único que debe tener en la cuna es una sábana ajustada al colchón. Ni mantas, ni almohadas, ni peluches, ni juguetes, ni protectores o ropa de cama suelta, ya que podrían asfixiar al bebé si se enrolla en ellos.

Los chupetes también pueden ayudar a reducir el síndrome de muerte súbita. Si estás amamantando, espera hasta que el bebé tenga 1 mes antes de usar el chupete, pero nunca cuelgues el chupete alrededor de su cuello, ni lo fijes a su ropa mientras duerme. Tampoco hay necesidad de volver a ponerlo en su boca después de que se duerma.

¿Con qué ropa debe dormir el bebé?

Al vestir al bebé para dormir, la mejor opción es un saco de dormir de una pieza que no tenga capucha. Opta por pijamas que no tengan cuerdas, cordones o lazos y que no le cubran la cabeza.

El sobrecalentamiento es un factor de riesgo para el síndrome de muerte súbita, así que, dependiendo de la temporada, el saco o pijama debe ser más fino o más gordito. Simplemente, pregúntate qué te pondrías tú y utilízalo como guía.

En interiores, la cabeza del bebé debe estar al descubierto, esto le va a permitir no sobrecalentarse. Y no te preocupes si sus manos y pies están frescos, es algo normal.

La lactancia durante la noche ¿Cómo proceder?

Una de las mejores formas de ayudar a prevenir el síndrome de muerte súbita es amamantando a tu bebé. Varios estudios muestran que los bebés que son amamantados, incluso por un tiempo corto, tienen menos probabilidades de sufrirlo.

Ten cuidado de no darle de mamar mientras estéis sentados en una silla o en un sofá si estás cansada, ya que existe el peligro de quedarse dormido.

La mejor música para dormir un bebé

Hacer dormir a un bebé es una de las tareas más difíciles de ser padres. No basta con colocarlos en su cuna, arroparlos, darles un beso de buenas noches y hasta el día siguiente.

Los padres desesperados ​​intentan prácticamente cualquier cosa para que sus bebés puedan conciliar el sueño lo más rápido posible, desde guardar completo silencio, hasta leer, cantar, suplicar o sobornar para que se duerman de una vez.

Una rutina constante a la hora de acostarse que incluya música relajante, puede no solo ayudar a que tu bebé duerma más fácilmente, sino que también pueda quedarse dormido durante más tiempo. De hecho, es una tradición cantar una canción de cuna para ayudar al bebé a que se duerma.

Pero, ¿cuál es la mejor música para dormir a tu bebé? ¿Influye el tipo de canción, la letra o la melodía?

La música que ayuda a dormir a tu bebé

Incluso antes de nacer, el bebé escucha los sonidos del mundo exterior. Alrededor de las 18 semanas, ya reacciona a los ruidos repentinos y se tranquiliza con el sonido de tu voz y el latido constante de tu corazón.

Es comprensible que cuando nace, estos elementos combinados (la voz, el ritmo cardiaco y el movimiento) sean tan reconfortantes y tranquilizadores para él.

Y si durante el embarazo le acostumbras a escuchar música, cuando nazca y la escuche, la reconocerá y la encontrará relajante.

Durante los primeros tres meses, las nanas y canciones de cuna relajan y calman a los bebés, dándoles una sensación de seguridad y calidez. Son melodías suaves y relajantes, con ritmos repetitivos, consistentes y simples, que les recuerdan los sonidos escuchados durante esos nueve meses en el útero.

Las nanas tradicionales como Estrellita dónde estás, Palmas palmitas o A dormir, son perfectas para cantarle a tu bebé y aunque, al principio, las mamás primerizas lo encuentran un poco extraño, no hay nada más relajante para un bebé que el sonido de la voz de su madre.

Para determinar si el tipo de música importa, los investigadores han examinado los efectos de tres tipos de música diferentes en los recién nacidos: una canción de cuna cantada por los padres del bebé, un instrumento que recrea los sonidos en el interior del útero y un tambor que simula los latidos del corazón.

El estudio descubrió que los 3 tipos de música disminuían la frecuencia cardíaca de los bebés, pero la canción de cuna cantada por los padres era la más efectiva.

Cualquier música con una melodía simple y lenta puede calmar al bebé, pero no toda la música los tranquiliza. La música fuerte o estridente, como el rap, el heavy metal y algunas canciones de country y rock, pueden sobreestimular al bebé, algo que no queremos a la hora de dormir.

Los investigadores también han identificado algunos sonidos específicos que los bebés encuentran especialmente reconfortantes. Y un bebé relajado, es un bebé con más probabilidades de quedarse dormido.

Además del ruido blanco y el sonido de los latidos del corazón, cualquier melodía que mantenga un tempo de 60 o menos pulsaciones por minuto es válida.

Pero, además, hay que tener en cuenta si la instrumentación es áspera y ruidosa o es dulce y suave; si hay letras, ¿son apropiadas? ¿son estimulantes o calmantes?; y si tú, como madre o padre, disfrutas de la música también, ya que lo más probable es que la escucharás durante mucho tiempo.

La canción más relajante del mundo

Con todas estas ideas en mente, los investigadores han logrado crear lo que es la canción más relajante del planeta.

La canción se llama Weightless, tiene una duración de aproximadamente ocho minutos y ha sido creada según parámetros específicos para la longitud, el tipo de sonidos, la clave musical y la estructura. Su objetivo es ayudar a los oyentes a quedarse dormidos rápidamente.

La música utiliza sonidos de ritmos bajos, como los de la naturaleza, o los latidos del corazón, que ayudan a reducir la ansiedad, el ritmo cardiaco e incluso el dolor leve.

Funciona mucho mejor que leerle cuentos o historias o dejarlos simplemente en la cuna descansando.

Sin embargo, es importante dejar la música puesta durante toda la noche. De esta forma, cuando tu bebé se despierte entre los ciclos de sueño, seguirá escuchando ese sonido familiar, reconocerá instantáneamente dónde está, se sentirá seguro y se volverá a dormir.

 

 

Técnicas para dormir un bebé que funcionan

Una lección que aprendes cuando te conviertes en madre, es que nada es predecible, salvo la falta de sueño.

Es un hecho que los bebés se van a despertar muy a menudo durante los primeros tres meses y es importante tener expectativas realistas.

Los bebés necesitan dormir muchas horas, pero no siempre lo hacen en el momento que quieres o durante el tiempo que deseas. De ahí la búsqueda desesperada de técnicas o consejos para dormir a tu bebé, un ritual realizado por madres de todo el mundo.

Nunca es demasiado tarde para fomentar unos buenos hábitos de sueño en el bebé y, en última instancia, que los padres puedan tener su merecido descanso.

9 técnicas que ayudan a dormir a los bebés

Seguir una rutina a la hora de dormir

A los bebés les encanta la rutina y la predictibilidad. Crear una rutina a la hora de dormir, lo ayudará a poner orden en su mundo caótico. Elige una rutina que funcione para ti, la cual puede incluir llevar al bebé a su habitación, colocarlo en la cuna, cerrar las persianas o cortinas, taparlo con una manta, cantar una nana y besarlo.

Seguir la misma rutina todos los días, a la misma hora, prepara al bebé para el sueño y con el tiempo aprenderá que dormir viene después de todas las acciones anteriores.

Esperar a que esté somnoliento

El momento adecuado es tan importante como la rutina. Transcurridas alrededor de 8 semanas, los bebés aumentan la melatonina, una hormona natural que produce somnolencia y que el cuerpo libera cuando es hora de dormir.

Si los acuestas tarde, se sobreestimulan y desregulan. Por eso, es buena idea acostarlos cuando estén somnolientos, pero no demasiado cansados para dormirse. Una señal de somnolencia es cuando el bebé se calma, está menos activo y simplemente se queda mirando.

Toma de última hora

La idea es darle al bebé una toma antes de que te vayas a dormir, incluso si está dormido, para ​​evitar que el bebé se despierte justo después de que te duermas.

Esta toma puede ayudar al recién nacido a dormir durante más tiempo y se puede hacer aproximadamente hasta los 4 meses.

Ruido blanco

Si tu bebé está escuchando todos los ruidos que se producen en casa, puede que le resulte difícil conciliar el sueño y quedarse dormido. Usar un ruido blanco facilitará que el niño deje de escuchar los sonidos exteriores y lo ayudará a calmarse.

Además, al bebé no le gusta el silencio ya que en el útero escuchaba constantemente sonidos. Un sonido rítmico y el ruido blanco puede ayudarles a quedarse dormidos.

Limitar la duración de las siestas durante el día

Es difícil despertar a un bebé que está dormido, pero dejar que duerma las siestas durante demasiado tiempo, puede privarle del sueño nocturno. Si el bebé duerme más de 2-2,5 horas, es bueno despertarlo, alimentarlo y mantenerlo despierto durante un tiempo, para luego acostarlo de nuevo en la cuna.

Si notas que tu bebé necesita dormir más tiempo, no dudes en aumentar el tiempo de siesta hasta 2,5 horas.

Atenuar la luz

La luz es una forma de regular el ritmo circadiano de los bebés (el reloj interno del cuerpo). Cuando el sol se ponga, atenúa las luces de las habitaciones en las que esté el bebé, incluso si todavía no lo vas a acostar.

Para reforzar estos ritmos, asegúrate de iluminar intensamente las habitaciones durante el día, incluso si está durmiendo la siesta.

Regular la temperatura

Mantén la temperatura de la habitación donde duerme el bebé más fresca por la noche que por el día. La temperatura óptima para el sueño infantil es entre 18 y 21 ºC. Si no tienes un termostato para poder controlarla, deja una ventana ligeramente abierta o usa un ventilador por la noche, asegurándote de que el bebé duerme lejos de la ventana y los ventiladores y de que la habitación nunca se queda demasiado fría.

Un masaje relajante

Los recién nacidos que reciben un masaje antes de dormir, se duermen más rápido y más profundamente. Antes de acostarlo, dale un masaje relajante de 15 minutos realizando movimientos lentos, con una presión moderada y un aceite para bebés.

Movimiento suave

Dentro del útero, tu bebé estaba en un continuo vaivén cada vez que te movías y es probable que el movimiento suave todavía lo adormezca.

Para ayudar a que se duerma, acúnalo suavemente en los brazos o una mecedora. Caminar lentamente por la habitación podría funcionar también.

 

 

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