¿Cómo elegir bien la mochila infantil para tu hijo en función de su edad?

En nuestro deseo de complacer a nuestros hijos, solemos hacer la elección de la mochila infantil en función de su personaje favorito o de algún estampado o color que es tendencia, olvidando que una mala elección (no del diseño, precisamente) podría perjudicar a su salud.

Los expertos no terminan de ponerse de acuerdo en torno al peso máximo que podría llevar un niño en la mochila escolar. Unos afirman que no debería exceder el 10% de su peso corporal, para otros podría cargar hasta un 15%. Lo cierto es que utilizar una mochila inadecuada podría acarrear graves consecuencias como deformaciones de la columna, problemas posturales y otras alteraciones.

El criterio más importante

Con esto en mente, probablemente te hayas hecho la pregunta inicial: ¿cómo elegir bien la mochila para mi hijo en función de su edad?

Sin embargo, ni la edad ni su uso son los principales factores a tener en cuenta a la hora de comprar una mochila infantil. Es más bien el peso de tu hijo y el contenido de su mochila.

De acuerdo a los datos del Instituto de Investigación sobre Crecimiento y Desarrollo  Fundación Faustino Orbegozo Eizaguirre y el Estudio de Crecimiento de Bilbao, un niño de 4 años pesa de media 17 kilos, así el peso de su mochila podría oscilar entre los 1,7 y los 2,55 kilos. En cambio, para un niño de 7 años que pese unos 25 kilos, la mochila podría pesar entre 2,5 y 3,75 kilos.

Otro elemento a tener en cuenta es el peso de la mochila en sí. El contenido de ésta sumado a su peso no debería exceder lo estimado.

Diferentes tipos de mochila

Afortunadamente, los niños más pequeños necesitan llevar pocas cosas a la guardería, algún cambio de ropa y varios pañales desechables. Por su parte, los que están en edad escolar, pueden optar por mochilas con ruedas. Estas pueden ser arrastradas o empujadas, por lo que disminuye el riesgo de lesiones en la columna.

Las mochilas o bolsas de mayor tamaño para actividades de fin de semana o equipaje, además de contar con tiras más anchas y acolchadas, deben tener una banda a la altura de la zona abdominal para equilibrar mejor el peso mientras se carga la mochila.  Como ves, cada usuario requiere un tipo específico de mochila.

Una mochila para cada uso

Además del peso, que aplica especialmente para las mochilas infantiles, es importante tener en cuenta la utilización de la mochila. No es lo mismo la bolsa que necesita para realizar alguna actividad extraescolar como una clase de dibujo o algún deporte que la que necesita si va a pasar un fin de semana fuera.

La finalidad de la mochila determinará el tiempo de su utilización, el peso del contenido y los mecanismos de sujeción al cuerpo del niño.

Sin sorpresas

La mochila de tu hijo no debería ser un regalo sorpresa. Es muy recomendable llevarlo de compras para elegir la adecuada, no sólo por el tema del peso, sino también para asegurarte de que sabe cómo usarla y que las tiras de ajuste resultan cómodas.

Además, debes verificar que la mochila tenga el tamaño adecuado. Debe quedar, como mínimo, a 5 centímetros por encima de la cintura del niño. Pruébale la mochila y comprueba que al ajustar las tiras, la mochila no resulta más grande que la espalda de tu hijo.

Materiales

Aunque muchos niños prefieren las mochilas con ruedas, éstas pueden resultar demasiado pesadas.

Por otro lado, es preferible elegirlas de tela impermeable para evitar que el contenido se moje accidentalmente o en caso de que llueva. Además, cuanto más ligera sea, mejor.

Opta por las mochilas cuya espalda esté acolchada ya que, además de proteger la espalda de tu hijo, hará más confortable el llevarla a la espalda.

¿Es importante la edad a la hora de elegir la mochila?

Sí porque ésta se relaciona con el peso del niño, el uso que se le dará a la mochila y la cantidad y el tipo de contenido que el niño deberá llevar.

Un niño pequeño que va a la guardería, probablemente, no llevará él la mochila, sin embargo un niño en edad escolar podría hacer un largo recorrido andando con la mochila a la espalda.

Comprar la mochila de tu hijo debe ser una actividad compartida entre los dos. Es la mejor manera de elegir la que mejor se adapte a sus necesidades. Más allá de una cuestión estética, es un asunto de salud y bienestar.

¿Qué hacer para evitar que tu hijo sufra lesiones de espalda?

Las lesiones de espalda suelen deberse a daños sufridos durante la realización de alguna actividad física, por una mala postura, por levantar objetos pesados de manera incorrecta o debido a la sobrecarga de llevar bolsas o mochilas muy pesadas.

El dolor puede abarcar desde el cuello hasta el coxis o puede afectar a los hombros. En éstos últimos, es donde suelen concentrarse las molestias de llevar una mochila muy pesada. Un estudio llevado a cabo por un equipo de investigación de la Escuela de Medicina de San Diego, estableció que una presión excesiva sobre los hombros debida al uso de mochilas infantiles, puede provocar dolor y lesiones de espalda.

Uno de los hallazgos más relevantes de ésta investigación fue el determinar que sobrecargar los hombros con un peso equivalente al 20% del peso corporal es suficiente como para ocasionar una reducción del grosor de la pie, así como la irrigación muscular en ésta zona. Esto, además de aumentar el riesgo de sufrir dolor de espalda, podría producir lesiones a largo plazo.

Por esta razón, es muy importante tomar las precauciones necesarias para prevenir daños debido al uso de la mochila infantil. A continuación, te vamos a dar una serie de consejos para evitar que tu hijo sufra lesiones de espalda.

Consejos para evitar dolores de espalda

  • Aconsejar a nuestro hijo para que sea capaz de establecer prioridades y llevar sólo el material escolar que realmente necesitará cada día, lo que contribuirá a disminuir el peso de la mochila infantil.
  • Los niños deben llevar la mochila puesta sobre los dos hombros y no sólo en uno. Es necesario revisar que las dos tiras estén reguladas a la misma altura.
  • Las tiras acolchadas permiten un mejor ajuste y son más cómodas.
  • Equilibrar el peso de la mochila acomodando el contenido de manera uniforme. Los materiales más pesados, cerca de la espalda y los más ligeros, alejados.
  • Considerar el uso de mochilas con ruedas para los días en los que haya que llevar más peso.
  • Escoger una mochila adecuada para la talla y el peso de tu hijo. Este no debe transportar sobre su espalda más del 10-15% de su peso corporal.

Otras medidas que puedes tomar incluyen:

  • La práctica regular de deportes para favorecer el desarrollo de la musculatura de la espalda.
  • Asegúrate de que el colchón de la cama de tu hijo sea duro y firme.
  • Vigila que mantenga una postura correcta, especialmente cuando está sentado.
  • Combate el sedentarismo y el que permanezca muchas horas al día sentado, especialmente en el ordenador o viendo televisión.
  • Los niños con sobrepeso pueden sufrir problemas en la espalda y articulaciones. Si tu hijo tiene algunos kilos de más, habla con su pediatra para que te recomiende las modificaciones de dieta y estilo de vida necesarias.
  • Para los niños más mayores, podría ser una buena opción archivar sus apuntes en un archivador. Así, sólo deberá llevar consigo las páginas necesarias para cada día.

¿Qué hacer si mi hijo se queja de dolor de espalda después de usar su mochila?

El uso incorrecto de la mochila infantil y la mala postura podría causar escoliosis, o desviación de la columna. Uno de los primeros síntomas es el dolor. No dejes de consultar al pediatra si este tema te preocupa.

En caso de que tu hijo se queje de dolor de espalda:

  • Revisa que no esté llevando mucho peso y ayúdale a colocar de manera adecuada el contenido de la mochila.
  • Observa la duración y frecuencia de los episodios de dolor. Deberían mejorar y remitir por sí solos en un período de una a cuatro semanas.
  • Consulta con el médico antes de suministrar analgésicos o antiinflamatorios.
  • Evita que levante objetos pesados mientras se recupera. Puede continuar con las actividades cotidianas, a menos que el dolor sea muy intenso. En ese caso, se debe consultar al médico quien te ofrecerá las mejores indicaciones a seguir.
Lactancia de un bebe

¿Qué debo tener en cuenta para dar de mamar en público?

Una de las etapas más hermosas de la maternidad es, sin duda, cuando amamantas a tu bebé. No hay nada más natural que dar de mamar a nuestro pequeño cuando lo necesita.

Sin embargo, al igual que otras madres, es probable que te sientas incómoda cuando das el pecho a tu bebé en lugares públicos donde estás a la vista de cualquier persona.

Por eso, en este artículo te vamos a dar algunos consejos para que no te sientas así cuando tengas que darle el pecho fuera de casa.

Comienza practicando en casa

Es recomendable que comiences practicando en casa la manera en la que amamantas a tu bebé. Lo mejor es que te observes frente a un espejo mientras lo haces ya que, de esta forma, tendrás una idea de cómo te ves y cómo te perciben quienes te rodean.

Intenta dar de mamar a tu bebé de pie, sentada, tapada y hasta utilizando un portabebés. Esto te ayudará bastante a tener confianza en ti misma a la hora de dar el pecho en público.

Observa las reacciones de tu bebé

Aunque no parezca muy significativo, saber cómo reacciona tu bebé ante diferentes circunstancias te ayudará a tomar las medidas necesarias a la hora de dar el pecho en público.

No todos los bebés actúan igual mientras amamantan. Algunos se distraen fácilmente si hay mucho ruido a su alrededor o si existe algo que llame su atención. Si es así, dejan de mamar para fijarse en lo que les inquieta y dejan el seno al descubierto.

Sin embargo, otros pequeños no dejan de comer ni aunque haya un tiovivo en frente.

Escoge un buen sitio

Es importante que elijas un sitio cómodo, seguro e higiénico (en la medida de lo posible) para dar de mamar a tu bebé. Es probable que el pequeño quiera comer cuando menos te lo esperes, así que, estés donde estés, deberás encontrar un lugar donde te sientas tranquila.

Algunos de los sitios públicos para amamantar pueden ser el banco de un parque, mientras vas sentada en el tren, en la sala de espera de una terminal o aeropuerto, en un centro comercial o en la mesa del restaurante donde te encuentras comiendo con tu familia.

Lleva ropa adecuada

Al igual que en la etapa prenatal, en la etapa de lactancia también existen prendas específicas. De todas formas, ya queda a tu criterio si deseas gastar o no en este tipo de ropa.

Cuando vayas a salir con tu bebé, considera ponerte una blusa o camisa con botones, cremallera frontal, alguna franela con cuello V o un vestido o blusa cruzada estilo “wrap” ya que este tipo de prendas te permitirán darle pecho a tu bebé de forma cómoda, rápida y segura.

Pero si la lactancia va bien y tu pequeño va a seguir mamando durante un tiempo, puedes comprar un top o sujetador diseñado para este fin ya que el bebé podrá mamar por la abertura de la prenda sin dejarte totalmente al descubierto.

De todas formas, siempre podrás utilizar la “técnica de las dos blusas” que consiste básicamente en llevar una blusa sobre otra para que, a la hora de amamantar, no enseñes la barriga ni la parte superior del seno.

Amamantar utilizando ciertos artículos

Algunos elementos que utilizas a diario para cuidar y trasladar a tu bebé podrían serte útiles para darle de mamar de una manera más discreta.

Por ejemplo, si sueles utilizar un fular portabebés para llevar a tu pequeño cuando sales a la calle, estás de suerte. Con un poco de práctica, podrás aprovechar este artilugio para darle el pecho a tu pequeño en público.

El fular te ofrece una gran capacidad de movimiento al mismo tiempo que mantiene cómodo y seguro al bebé. Además, gracias a sus características, podrás amamantar a tu hijo de forma discreta ya que cubre gran parte del pecho y la tripa.

Otro elemento que podría ayudarte a dar de mamar de forma discreta es una manta de lactancia. Existen diferentes tipos de mantas: ponchos, delantales, chales, mantones, etc.

Sin embargo, no a todos los bebés les gusta que les tapen mientras toman el pecho. Es importante que pruebes primero con una manta sencilla antes de comprar una sólo para este fin.

Como verás, dar de mamar en público sin sentirse incómoda o avergonzada es posible si aplicas alguno de los consejos que te he dado. Tanto tú como tu bebé os merecéis disfrutar de esta etapa con independencia de dónde estéis en cada momento.

Las 3 mejores formas de transportar a nuestro bebé

Transportar a nuestros bebés no es una tarea que deba tomarse a la ligera. Desde su primer día de nacimiento, los más pequeños requieren de artilugios cómodos, prácticos y, sobre todo, seguros para llevarlos con nosotros a distintos lugares.

Algunas formas de transportar a nuestro bebé son más factibles que otras dependiendo de su edad, peso, tamaño o el tiempo que estaremos fuera de casa. Además, cada una posee ventajas e inconvenientes que deben ser tenidas en cuenta.

En este artículo, te voy a hablar de las mejores formas para llevar a tu bebé manteniéndolo protegido, cómodo y, sobre todo, ofreciéndole la mayor atención posible en cualquier momento.

Carritos de bebé

Es una de las maneras más populares para transportar al bebé cómodamente. Conocido también como cochecito o silla de paseo, nos permite llevar al pequeño de paseo por la ciudad, cuando vamos de tiendas, al parque, al centro comercial, de visita y otras actividades similares.

Existen diferentes modelos de cochecitos. Estos varían en forma, color, diseño y precio. Generalmente, se pliegan para guardarlos fácilmente en el maletero del coche o en algún armario.

En comparación con las sillas de paseo, los cochecitos cuentan con mejores sistemas de amarre y seguridad para el pequeño, un diseño más ergonómico y cómodo, espacios amplios para guardar biberones, bolsos u otros accesorios y extras como despliegue automático al presionar un botón. Por esta razón, muchos están diseñados para bebés desde que nacen hasta los 12-24 meses.

Por otro lado, las sillas de paseo suelen ser más económicas, con características más simples en cuanto a acolchado (comodidad) y sistema de arnés (seguridad). Sin embargo, éstas van dirigidas, principalmente, a niños entre 2 y 4 años de edad.

La ventaja tanto de los carritos como de las sillas es que permiten transportar a tu bebé sin cansarte demasiado. También, le proporcionan al pequeño una posición cómoda para dormir durante el paseo.

Por otro lado, una de sus desventajas es que no resulta fácil bajar escaleras con ellos o ir por terrenos irregulares y suelos pedregosos. Por lo tanto, no es la mejor opción cuando, por ejemplo, vamos al campo. También puede ser un poco estorbo cuando vamos en transporte público.

Mochilas portabebés

Otra manera de transportar a nuestro pequeño es llevándolo encima. Este es uno de los métodos más antiguos que ha empleado el ser humano, pero que hoy en día se sigue utilizando por lo práctico que resulta.

Una opción para hacerlo son las mochilas portabebés que permiten llevar al bebé o bien en la parte frontal (entre el pecho y el abdomen) o bien en la parte trasera (pegado a la espalda).

Estas mochilas disponen de un espacio cómodo y acolchado en donde entra el bebé, quedando con la espalda arqueada hacia el porteador y las piernas abrazando a quien lo lleva.

El porteo le permite al bebé sentirse seguro, protegido y establecer fuertes vínculos con su madre/padre al estar tan cerca de ellos. Además, se tranquilizan al escuchar su voz, percibir su olor y sentir su piel.

Lo mejor es utilizar la mochila portabebés cuando el pequeño ya sea capaz de sentarse, ya que esto le permite adoptar una mejor postura dentro de la misma. Sin embargo, otros afirman que se puede utilizar desde que el niño alcanza los 4 kg.

Una desventaja de este método es que podría producirte dolores de espalda o cuello si no llevas correctamente al bebé. Además, si la mochila deja que la cabeza del niño se vaya hacia atrás, podría causarle hipertonía dorsal.

Fulares portabebés

Es otra forma de llevar a nuestro bebé encima, pero a diferencia de la mochila  donde encontramos tiras ajustables y cavidades acolchadas, los fulares son portabebés de tela suave y fáciles de moldear de acuerdo al tamaño del pequeño. Además, se caracteriza por ser un soporte que le permite al pequeño ir mucho más pegado al porteador.

Resulta bastante práctico y ligero, pero además fácil de guardar cuando no se está usando. Consiste en una tela que se enrolla entre el porteador y el bebé, aunque requiere cierta práctica para anudarlo correctamente. A priori, no es un portabebés ni fácil ni rápido de poner.

Para elegir bien el fular portabebés es conveniente tener en cuenta tu talla como porteador, la edad del bebé o la época del año.

Se puede utilizar el fular desde el nacimiento del bebé hasta que el bebé alcance un determinado peso. Esto último dependerá de la elasticidad de la tela.

Su principal desventaja es que, inicialmente, no resulta fácil de poner. Requiere un poco de práctica. Además, si adoptas una postura incorrecta podría producirte dolores de espalda u hombros.

Como verás, las 3 formas tienen sus ventajas y sus inconvenientes. Ahora te toca decidir cuál es la más adecuada tanto para ti como para tu bebé. Lo mejor es que no te tienes que limitar a tener uno sólo ya que, en función de las circunstancias, puede que uno resulte mejor que otro. Eso es algo que tendrás que valorar.

 

7 Artículos para tener controlado a nuestro bebé, aunque no esté a nuestro lado

Tener un bebé en casa, especialmente para los padres primerizos, puede resultar abrumador, sobre todo por el temor de cometer algún error que pueda poner en riesgo el bienestar del nuevo miembro de la familia.

Los primeros días, las madres suelen dedicarse por entero a atender al bebé. Una siempre tiene la sensación de que si dejas de mirarle, “algo” podría pasar pero, poco a poco, se hace evidente la necesidad de retomar la rutinas.

Por suerte, contamos con una serie de artículos que nos ayudan a “controlar” a nuestro bebé, aunque éste se encuentre en un lugar de la casa distinto del que estamos nosotros.

En este artículo, vamos a ver algunos de ellos.

Los 7 Artículos

Cámara de seguridad o vigilabebés

Son cámaras que transmiten audio y/o video para que puedas mantener vigilado a tu bebé mientras estás en otra habitación. Podrás saber si está dormido, si juega, si llora y o si te necesita a su lado.

Los avances de la tecnología han permitido incorporar a estos dispositivos funcionalidades como:

  • Visión nocturna
  • Seguimiento automático
  • Monitor a color
  • Aplicación móvil y tecnología Wifi para controlar a tu bebé desde el móvil
  • Conversación bidireccional para que el bebé pueda escucharte
  • Sensor de temperatura
  • Zoom para acercar la imagen del bebé
  • Reproducción de canciones de cuna

Silla infantil para vehículos

Esta silla es un elemento de seguridad que te permitirá llevar a tu bebé en el coche de manera segura y cómoda.

No estarás junto a tu bebé porque ésta silla especial debe instalarse en el asiento trasero del coche y orientada normalmente en sentido contrario al de la marcha, pero te permitirá mantenerle bien sujeto y a salvo mientras conduces.

Espejo retrovisor para bebés

Es un complemento indispensable de la silla para bebés. Como he dicho antes, esta debe instalarse en el asiento trasero y orientada hacia atrás por lo que no puedes mirar la cara de tu bebé mientras conduces, excepto si giras la cabeza hacia atrás, cosa que entraña bastante peligro.

Con un espejo retrovisor para bebés podrás mirar lo que ocurre en el asiento trasero, sin necesidad de mirar hacia atrás, y mantener controlado al bebé mientras conduces.

Con luces o sin ellas, existen variedad de modelos que se adaptarán a las dimensiones del interior de tu coche.

Intercomunicadores

Un intercomunicador es una especie de radio de dos vías con el que podrás escuchar lo que ocurre en la habitación del bebé mientras realizas otras tareas o permaneces en una habitación diferente.

Es una opción más económica que los vigilabebés, gracias a la cual podrás saber exactamente si el bebé llora y requiere de atención. Son otro accesorio con el que podrás controlar a tu pequeño a distancia.

Aplicaciones para cuidar la visión

En la actualidad, los niños, incluso los más pequeños, tienen contacto con pantallas de móviles y tabletas a edades cada vez más tempranas. Utilizarlos muy cerca de los ojos o por períodos de tiempo prolongado puede afectar la visión.

En las app stores hay disponibles diferentes opciones para mejorar la experiencia de los más pequeños con apps que funcionan como un sensor que apaga la pantalla cuando se le mira de muy cerca, así se evita que los niños puedan dañar sus ojos por el uso excesivo de éstas.

También encontrarás las que incorporan un temporizador para controlar el tiempo que el niño utiliza el móvil o la tablet, la cual enciende y apaga el dispositivo según la configuración. La mayoría de estos programas son gratuitos y se pueden descargar de la Play store.

Otras aplicaciones similares pueden servir para controlar el contenido al que tienen acceso los pequeños cuando utilizan dispositivos móviles.

Parque infantil

Un parque infantil es una especie de área de juego cerrada en donde el bebé puede jugar, gatear y permanecer mientras tú realizas otras actividades.

Está disponible en diferentes tamaños, adaptable a las necesidades de tu hijo.  Estilo cuna o estilo barreras de seguridad, te permite controlar el área de desplazamientos del bebé y proporciona un espacio para juegos a prueba de accidentes.

Hamaca

Para los bebés de pocas semanas/meses, contamos con la hamaca, una especie de “mecedora” portátil con la que mantenerlos entretenidos y controlados mientras hacemos algunas actividades que no implican sostener al bebé en nuestros brazos.

Cierto es que siempre se recomienda no dejar al bebé sin supervisión de un adulto, pero, por suerte, contamos con dispositivos como estos que nos permiten realizar otras actividades aún si la necesidad de estar junto a nuestro bebé de forma continua.

¿Qué hacer para que nuestro bebé viaje seguro en el coche?

España es uno de los países con menor tasa de mortalidad infantil en las carreteras, aun así, siempre hay niños que, por desgracia, pierden la vida o resultan gravemente heridos.  Es más, en algunas ocasiones, las lesiones producidas en los niños podían haber sido menores si se hubieran aplicado ciertas medidas de seguridad.

Una de esas medidas es el uso de los sistemas de retención infantil o sillas infantiles. Sin duda, son la mejor opción para prevenir lesiones graves y mortales en caso de que ocurra un accidente mientras viajamos en coche con nuestro bebé. Su tasa de efectividad oscila entre el 50 y 90%.

Sin embargo, no basta con usar una silla. También hay que tener en cuenta otras cosas para intentar que nuestro hijo viaje lo más seguro posible. A continuación, vamos a ver cuáles son.

¿Qué tener en cuenta para que nuestro hijo viaje seguro en el coche?

Comprar la silla adecuada

La silla infantil de tu bebé debe ser compatible con el diseño interior de tu coche para que pueda acoplarse perfectamente con los sistemas de sujeción previstos.

Estas sillas también tienen tallas y debes consultar cuál es la adecuada para tu bebé. Los más pequeños deben viajar en capazos porque aún no sostienen bien la cabeza para viajar sentados. La altura y el peso de tu bebé determinarán la silla que necesitará durante cada etapa.

Uso correcto de la silla infantil

Incluso la silla más segura del mercado no protegerá a tu bebé si no la utilizas siguiendo las especificaciones del fabricante.

Debes ajustar cada punto de sujeción de la silla al coche y cuando sientes a tu bebé utilizar todos los elementos de seguridad y ajustar cada broche de acuerdo a las instrucciones de uso.

No poner alguno de los cierres puede hacer la diferencia en una colisión.

Silla infantil en el asiento trasero y orientada en sentido contrario a la marcha

Este es un aspecto fundamental para la seguridad de tu bebé. Los menores de 15 meses y que no pesen al menos 10 kilos deben viajar en su silla especial instalada en el asiento trasero y orientada en sentido contrario a la marcha.

Hay expertos que afirman que ésta práctica debería extenderse al menos hasta los 4 años de edad porque viajar a contramarcha disminuye el riesgo de lesiones en caso de un frenazo brusco o una colisión. Esto nos conduce al siguiente elemento de seguridad.

Espejo retrovisor para bebés

Al orientar el sistema se retención infantil a contramarcha pierdes la posibilidad de mirar a tu bebé mientras conduces. Girar la cabeza constantemente para asegurarte de que todo está bien es una práctica con mucho riesgo.

Gracias al espejo retrovisor para bebés, podrás saber en todo momento cómo se encuentra tu bebé sin tener que realizar ninguna maniobra peligrosa.

Podrás saber si está en silencio porque duerme o, simplemente, se ha distraído. En caso de que, por ejemplo, se durmiese y su cabeza no estuviera en buena posición o si tuviera algún tipo de reflujo, podrías atenderle oportunamente.

Tener todo lo necesario a mano

Con independencia de que viajes junto a tu bebé en el asiento trasero o de que conduzcas, contar con todo lo que pudieras necesitar para atenderle reducirá el tiempo de las paradas, en caso de que tengas que hacerlas.

Un organizador de asientos resulta muy útil para disponer fácilmente de pañales desechables, toallitas húmedas, biberón o merienda y todo cuanto pudiera hacer falta para que el bebé esté cómodo y bien atendido.

Compañía

Siempre que sea posible, especialmente en caso de viajes largos, es deseable que alguno de los padres o un adulto viaje en el asiento trasero para hacer compañía al bebé y atenderle en caso necesario.

Paradas regulares

En caso de viajes largos es recomendable parar cada cierto tiempo para atender al bebé, cambiarle en caso de ser necesario, así como para que el conductor del coche descanse y estire un poco las piernas.

Los viajes prolongados sin paradas suponen un riesgo para toda la familia.

Para finalizar: un poco de entrenamiento

Tu bebé viajará en coche desde los primeros días de su vida y los sistemas de retención infantil, cuando no estás familiarizado con su uso, pueden resultar una especie de rompecabezas de correas, broches y diferentes ajustes.

Una buena idea es practicar un poco antes del nacimiento del bebé a instalar la sillita, desinstalarla o acoplarla al cochecito del bebé (en caso de que compres un modelo evolutivo con capazo o grupo 0).

También es importante verificar que el espejo retrovisor para bebés está bien instalado y orientado de manera tal que te permita un buen ángulo de visión desde el asiento delantero.

Por último, identifica los compartimientos adecuados para colocar cada cosa que pudieras necesitar en el organizador de asientos en caso de que ya lo tengas.

Esperar a tu bebé está lleno de estos momentos en que los que te imaginas cómo será tu vida con él. Viajar en el coche requiere de cierta preparación y ahora ya sabes qué hacer para que sus viajes sean más confortables y seguros.

 

 

Gatear: ¿por qué es importante para tu bebé?

Tradicionalmente se consideraba al gateo un antecedente de la marcha sin concederle mucha importancia, pero diversos estudios han descubierto que el gatear es la primera conducta de movimiento armónico que requiere de coordinación de la cabeza, brazos y piernas del bebé.

Gatear facilita el orden de nuevas conexiones entre los hemisferios cerebrales, favorece la maduración y desarrollo de las funciones cognitivas y psicomotor.

Por lo general, ocurre entre los ocho o nueve meses, es el primer desplazamiento autónomo del bebé y un importante reforzador de su autoestima.

Los niños que gatean escriben y leen mejor que los niños que no lo hacen. Aunque saltarse esta etapa no debe ser motivo de alarma, es recomendable colocar al niño sobre el suelo para que pueda gatear cuanto sea posible.

Para muchas madres puede representar un shock el colocar a su bebé en el suelo después de pasar sus primeros meses protegiéndole, pero tomando las medidas de higiene necesarias y preparando adecuadamente los espacios por los que deambulará el bebé, resultará una experiencia nueva y de descubrimiento que favorecerá su desarrollo general a corto, medio y largo plazo.

Cómo crear un espacio seguro para gatear

  • Mantener muy limpios los pisos. Tal vez sea bueno adoptar, al menos por un tiempo, el estilo “japonés” de no usar zapatos dentro de la casa
  • Retirar las alfombras de pelo largo que podrían provocar alergias
  • Cubrir los enchufes porque a los bebés les llaman mucho la atención
  • Retirar las cosas con cables que cuelgan
  • Colocar barandillas en las escaleras
  • Mantener la cocina y el aseo cerrado
  • Colocar fuera del alcance del bebé sustancias peligrosas como artículos de limpieza y objetos pequeños que pueda inhalar o aspirar
  • Supervisarle de cerca, permitiéndole libertad de movimientos

Beneficios de gatear

Gatear es muy importante y debes favorecer su práctica. Además de todos los beneficios ya mencionados que tiene para el desarrollo del bebé, también se relaciona con:

  • Mejor conexión entre ambos hemisferios cerebrales por el establecimiento de relación entre el movimiento cruzado de brazos y piernas, necesarios para el desplazamiento a gatas
  • Favorece el enfoque de los ojos, el bebé mira en dirección a sus manos y a la superficie sobre la cual se desplaza. Esto le permite ejercitar los músculos oculares y lo protege de sufrir de estrabismo, que es más frecuente entre los niños que no gatean
  • El contacto de las palmas de las manos con la superficie sobre la que el bebé se desplaza favorece el desarrollo de la motricidad fina porque envía información al cerebro respecto a la textura, temperatura y características del entorno y cómo se siente sobre la piel
  • La percepción y nociones de gravedad, distancia y velocidad comienzan a desarrollarse con el desplazamiento del bebé mientras gatea
  • Se establece la lateralidad del bebé que comienza a manifestar cuál de los lados de su cuerpo será el dominante
  • Permite al bebé explorar el mundo que le rodea sin ser transportado por sus padres, lo que le ayuda a tomar conciencia de su individualidad y favorece al desarrollo de su personalidad
  • Propicia el desarrollo del sentido del equilibrio
  • Se relaciona con el desarrollo del lenguaje

Cómo estimular el interés del bebé por el gateo

  • Desde el tercer o cuarto mes colócale en el suelo sobre una manta durante un rato cada día
  • No le pongas zapatos al bebé cuando esté dentro de casa. Si temes que se resfríe, ponle calcetines antideslizantes
  • Perseguir una colorida pelota de un tamaño que resulte seguro para él puede ser un estímulo interesante para incentivarlo a moverse
  • Prepara un espacio seguro para que el bebé deambule y mantén cerradas las puertas de las estancias de la casa que podrían resultar peligrosas para él, como el baño y la cocina.

Ofrecer a nuestro bebé la oportunidad de gatear es lo natural y tiene importantes beneficios para su desarrollo. Ya tendremos tiempo de ponerle en el andador para dar sus primeros pasos.  ¿No te parece?

Calzar a nuestro bebé: ¿cuándo y cómo?

Aparentemente, podría ser considerado sólo un asunto de estética o, en el mejor de los casos, de abrigo, pero el calzar a nuestro bebé es un tema que requiere atención.

Para muchos pediatras, el bebé no debería llevar calzado porque sus sensitivos pies le proveen de información respecto a su cuerpo y el entorno: texturas, temperatura y diferentes sensaciones.

Andar descalzo puede estimular el desarrollo cognitivo. Un estudio realizado por especialistas de la Universidad Complutense de Madrid encontró que los pequeños que frecuentemente van descalzos maduran más pronto que los que siempre están calzados.

Otras ventajas de no utilizar calzado se relacionan con una mejor postura corporal, así como al correcto desarrollo de los pies. Andar descalzos contribuye a la relajación y, en términos generales, al bienestar del niño.

A pesar de estos hallazgos, hay ocasiones en las que debemos proteger sus pies del frío, entre otros elementos.

¿Qué calzado resulta idóneo para nuestro bebé si resulta tan importante el permitirle estar descalzo? Y más importante aún, ¿cuándo debe llevar calzado y cómo debería ser éste?

¿Cuándo?

Durante sus primeros meses, los bebés juegan con sus pies, patalean, se los llevan a la boca y los utilizan para percibir las dimensiones, textura y temperatura de cuanto les rodea. Lo ideal es que permanezca descalzo siempre que sea posible.

Cuando comienza a gatear, a utilizar el andador o mientras da sus primeros pasos también debe ir descalzo la mayor parte del tiempo, especialmente cuando esté en casa; cualquier calzado en esta etapa distorsionará su percepción del entorno, constreñirá sus pies que aún están en desarrollo y dificultará el proceso de aprendizaje de la marcha.

Sin embargo, si sales con el bebé y no deseas llevarle descalzo, podrías ponerle calcetines o patucos. Si te preocupa que se resfríe puedes ponerle calcetines y si temes que resbale, elígelos de tipo antideslizante.

Los primeros zapatos deben ser utilizados cuando el niño comienza a gatear y andar, pero al igual que en etapas anteriores, cuanto mayor tiempo permanezca descalzo, mejor para él y el desarrollo de sus pies.

¿Cómo?

Qué tipo de calzado y cómo debería ser de acuerdo a las diferentes etapas de desarrollo del bebé.

Calcetines

Son el único “calzado” indicado para el bebé desde que nace hasta que comienza a gatear. Los calcetines pueden proteger no sólo del frío, también del sol. El tejido y grosor de los mismos debe ajustarse a las necesidades del bebé. Utiliza los ligeros para el verano y los más gruesos para el invierno.

Es muy importante que los calcetines sean cómodos y de la talla adecuada, no deben apretar las piernas del bebé, ni dificultar la circulación.

Patucos

Son una especie de zapatitos sin suela para bebés y recién nacidos. Pueden ser tejidos o estar elaborados en tela y se usan con y sin calcetines para abrigar mejor los pies del bebé.

Los patucos de tela son otra opción para los primeros meses del bebé y antes de que inicie la etapa del gateo. Como los calcetines, no deben constreñir el pie del bebé.

Zapatos de suela flexible

Es el calzado ideal cuando el bebé está un poco más grande y comienza a explorar su entorno. La suela debe ser muy flexible y de 2 a 3 mm de grosor.

El talón y la punta de estos zapatos están reforzados con una prolongación de la suela para proteger los pies del bebé mientras gatea y lo recomendable es que no se ajusten a la medida de sus pies que están en crecimiento. Lo adecuado es que el largo del zapato sea de 1 a 1,5 cm mayor que el pie del bebé medido desde el talón hasta el dedo más largo.

 Zapatos de suela flexible y cierre de velcro

Cuando el bebé comienza a andar y hasta los tres años aproximadamente, necesitará zapatos similares a los que utilizaba para gatear, pero con cierre de velcro que le permita ponérselos y quitárselos fácilmente.

Durante esta etapa desea ser más autónomo y resolver problemas sencillos. Quitarse los zapatos es uno de ellos.

A partir de los 4 años, el calzado puede tener una suela más gruesa porque el niño tiene otras capacidades y necesidades de movimiento y desplazamiento. La prioridad es que los zapatos protejan sus pies.

Recomendaciones para escoger los zapatos de tu bebé

  • Aunque seas una fanática de la moda, el bebé no debe utilizar zapatos hasta que comience a andar.
  • Los niños pequeños mueven mucho sus pies y suelen perder los patucos y los calcetines con frecuencia
  • Como el bebé está creciendo constantemente, debes cambiar sus zapatos con frecuencia. Nunca deben quedarle apretados.
  • Revisa los pies de tu bebé y cambia sus zapatos si notas roces y molestias.
  • Las suelas de los primeros zapatos deben ser muy flexibles y antideslizantes.
  • Evita los modelos tipo botín porque limitan la movilidad del pie.
  • Escoge zapatos fabricados con materiales transpirables y de buena calidad
  • La punta del zapato debe ser ancha y redondeada para permitir libertad de movimiento a los dedos

Caminar descalzo es lo mejor para tu bebé. Sus piececitos rosaditos y regordetes no sólo se encuentran en desarrollo, sino que también forman parte de su sistema neuromuscular. Cada etapa requiere de un calzado que se adapte a sus necesidades y capacidad de movimiento y será, sobre todo, para usar durante las salidas fuera de casa.

Consejos para viajar en avión con bebés y niños

A los niños mayorcitos les suele emocionar el viajar en avión y los bebés son tan pequeños que ni se enteran. Además, la experiencia para la familia es radicalmente diferente a la que se tienen cuando se viaja en coche. Por ejemplo:

  • Si viajas en coche, puedes hacer paradas para comer y descansar cuando sea necesario
  • Si los niños lloran o se alteran no tenemos la incomodidad de estar perturbando a nuestros compañeros de viaje
  • En el coche, gracias a los organizadores para asientos, podemos contar con todo lo necesario al alcance de nuestra mano.
  • Un asiento de coche es infinitamente más cómodo que uno de avión, especialmente si viajamos en clase turista.

A pesar de esto, hay viajes que implican coger un avión. Por eso, vamos a compartir los mejores consejos para viajar en avión con bebés y niños.

Comprar un billete

A partir de los dos años, los niños tienen que viajar en su propio asiento, por lo tienes que comprar un billete para él. Algunas aerolíneas ofrecen tarifas especiales para niños, pero, en la mayoría de los casos, sus asientos tienen el mismo precio que el de un adulto.

Escoge mejor asientos del pasillo para que te resulte más cómodo llevar a tu hijo al baño o dar un paseo con él para tranquilizarle en caso de que sea necesario.

Horario del vuelo

Dependiendo del destino deberás escoger el horario del vuelo. Si tu vuelo es corto es preferible hacerlo a la hora de la siesta para tener un viaje lo más tranquilo posible.

Si el vuelo es largo, la mejor opción es por la noche porque los niños y bebés pueden descansar durante el mismo sin alterar su ciclo de sueño.

En caso de que no sea posible coger un vuelo directo, elige vuelos con el menor número posible de escalas. Además, si hay escalas, procura que el tiempo entre ellas sea suficiente para trasladarte sin demasiadas prisas y estrés de un punto al otro del aeropuerto llevando contigo al bebe junto con el equipaje.

Llevar lo necesario

Algunos vuelos locales pueden ser muy cortos, pero si tu destino está al menos a dos horas de vuelo, más el tiempo necesario para hacer el check-in y la espera para gestionar el equipaje y subir al avión; debes tomar previsiones y llevar todo lo que puedas necesitar.

Para bebés:

  • Pañales desechables
  • Una ropa de cambio
  • Abrigo
  • Toallitas húmedas
  • Una manta
  • Biberón
  • Leche materna o preparada
  • Algún snack
  • Una almohada pequeña o cojín de lactancia

Si tu hijo es mayor, sus necesidades podrían incluir, además de alguna merienda y agua, otros elementos para pasar el tiempo:

  • Juguetes
  • Libros
  • Puzzles de pocas piezas
  • Colores y material para dibujar
  • Una almohadita
  • Un abrigo

Independientemente de la edad de tu hijo, si sigue algún tratamiento médico, debes llevar sus medicinas contigo para suministrarlas en el horario que corresponda. Debes llevarlas en tu equipaje de mano.

Una buena idea es llevar todo lo que necesite en un maleta infantil ya que, debido a su tamaño, puedes llevarla en la cabina. De esta forma, tendrás a mano todo lo que necesites.

Cuidado con los oídos

Para evitar molestias en los oídos por los cambios de presión que se producen durante el ascenso y descenso del avión, es recomendable proporcionar un chupete al bebé, si lo usa normalmente. También podrías ofrecerle darle pecho si aún estás con la lactancia materna o un poco de biberón. Para niños mayores, puedes probar a darles algún caramelo o agua para beber.

Cambios de pañal

Lo más recomendable es cambiar el pañal del bebé antes de subir al avión, es lo más cómodo. Pero si tienes que cambiar el pañal de tu bebé durante el vuelo, puedes probar a usar los cambiadores disponibles a bordo.

Algunas aerolíneas llevan pañales y agua para preparar el biberón a bordo en caso de que agotes tus provisiones y necesites más. Pregunta cuando vayas a comprar tus billetes.

Ir al baño

Para los viajes en que los que sólo viaja uno de los padres con el bebé, el momento de ir al baño puede resultar un desafío.

Si el bebé es muy pequeño, podrías llevarlo contigo en un portabebés. Si ya es mayorcito podrías explicarle que vas al baño y pedirle a una de las azafatas que lo vigile mientras vas al baño.

Cunas

Los vuelos intercontinentales disponen de cunas para bebés pequeños, de hasta 11 Kg. Éstas deben reservarse con anticipación y su precio es similar al de un asiento. Si no deseas pasar toda la noche con el bebé en brazos y prefieres que esté cómodo, es una opción a considerar.

El cochecito del bebé

Resulta indispensable para disfrutar de cualquier paseo con libertad de movimientos, por lo que no podemos dejarlo en casa.

Si llevas cochecito, hay dos opciones. Una opción es que te lo dejen llevar hasta la puerta de embarque. Una vez allí, te lo recogen, lo meten en la bodega y te lo devuelven al bajar del avión.  La otra opción es que te dejen llevarlo hasta el avión, te lo recojan y te lo devuelvan al aterrizar.  Esta última opción es la mejor si tu vuelo tiene escalas.

Lo mejor es que preguntes antes a tu aerolínea sobre sus políticas en relación a este tema.

Seguro de viajes

Contratar un seguro de viajes siempre es interesante, pero más aún cuando viajas con niños. Este tipo de seguros te cubren ante eventualidades como:

  • Asistencia médica
  • Emergencias dentales
  • Robo de equipaje
  • Accidentes y daños asociados
  • Asistencia legal
  • Repatriación por fallecimiento

Si viajas dentro de la Unión Europea, tendrás atención médica con tu Tarjeta Sanitaria Europea. Aun así, la asistencia no te cubre lo que te cubre un seguro de viajes.

En cambio, en otros países, podrías necesitar contratar un seguro porque los servicios de salud son muy costosos.

La contratación de un seguro de viajes dependerá de tu destino, de las actividades que realizarás y de la duración de tu viaje. Con los seguros siempre es mejor “tenerlos y no necesitarlos que necesitarlos y no tenerlos”, especialmente cuando se tiene niños pequeños.

Un truco extra

Deberás “administrar” las cosas que lleves para entretener a tu pequeño. No se las ofrezcas desde el principio. Espera a que sea el momento.

Una opción excelente es llevar una tablet con sus dibujos animados o series favoritas. Si le gusta la música, ten a mano sus canciones favoritas y lleva unos auriculares.

Tener niños pequeños no es razón para quedarte en casa y no viajar a lugares impresionantes. Como todo lo que se relaciona con bebés, la organización es fundamental y, sobre todo, conocer bien a tu hijo.

Puedes hacer de ésta una experiencia divertida. Háblale de lo divertido que es volar y si estás cerca de la ventana, muéstrale los paisajes, puestas de sol o lo pequeñito que se ve todo desde arriba.

El tener rutinas establecidas y tratar de apegarse a ellas todo lo posible, te permitirá hacer ese viaje que deseas y disfrutarlo mucho, aunque para ello tengas que tomar un vuelo y llevar bebés o niños en avión.

Trucos para hacer la maleta de tu hijo sin estrés

“Hacer la maleta es una de las cosas que más disfruto antes de salir de vacaciones y antes de hacer la maleta definitiva, tengo en mente una maleta psicológica de lo que debo llevar para cada miembro de la familia.”

Si no te identificas con esta frase y eres de las que se preocupa por los olvidos de alguna cosa importante, este artículo es para ti.

Muchas madres tienen una memoria excelente para las cosas que pudieran necesitar los demás miembros de la familia y, sin embargo, se suelen olvidar frecuentemente de las suyas.

Hacer la maleta de tu hijo, relajadamente, te aliviará el estrés de los preparativos y puede ser el mejor método para no olvidar nada aunque siempre viene bien conocerse algunos truquillos como los que vamos a ver a continuación.

Destino

Marcará la pauta de lo que debes llevar o dejar en casa para otra ocasión ¿Qué debes tener en cuenta?

Dependiendo de si es un viaje nacional o internacional podrías necesitar cierta documentación como el DNI o el Pasaporte, la tarjeta sanitaria o la cartilla de vacunas. Colocar todos estos documentos en una funda de plástico transparente, te permitirá protegerlos de la humedad, además de que sean fácilmente visibles dentro de tu bolsa o maleta.

El destino también determinará el tipo de actividades a realizar. Investigar acerca de las costumbres, el clima y el pronóstico del tiempo para los días del viaje, te hará más fácil establecer el tipo de ropa que se necesitará.

Háblales a tus pequeños del lugar que visitarán, de todos los sitios que visitarán y, si es posible, cuéntales alguna historia local interesante.

Definir un itinerario

Aunque siempre hay que dejar lugar para la improvisación, preparar un programa de actividades a realizar te permitirá incluir cosas para hacer que todos disfruten. También resulta de utilidad para determinar cuánta ropa necesitarán, especialmente para que los niños estén cómodos.

Preparar una lista

Es el siguiente paso después de definir el itinerario. Haz una lista de la ropa que necesitarán tus peques para cada día:

  • Ropa para el día
  • Ropa para las actividades que pueden realizar de noche
  • Extras: gorros, bañadores, guantes, bufandas; dependiendo del destino
  • Calzado necesario y adaptado a las actividades del día
  • Pijama

Cuando se trata de niños pequeños, siempre es recomendable incluir una muda de ropa extra por día, por si acaso se ensucian la ropa jugando o cuando comen.

Empaquetar

Para que sea más fácil encontrar las cosas, es conveniente meter primero en la maleta lo que se usará el último día y meter en último lugar lo que se usará primero.

En la medida en que vayas guardando cada artículo en la maleta, lo irás tachando de la lista para que nada se te olvide.

Otro método muy recomendado si es posible, es que cada miembro de la familia tenga su propia maleta. Así será más fácil encontrar las cosas de cada uno.

La maleta del bebé la haces tú

Si tu hijo es aún un bebé o es muy pequeño, tendrás que hacerle tú su maleta. Pero, para niños más grandes que ya quieren decidir lo que se pondrán, lo mejor es acompañarles a hacer su maleta infantil, enseñarles el método de itinerario y check list y asegurarse de que lleven todo lo necesario.

Implicarlos en organizar su equipaje les hará sentirse importantes y se involucrarán más con los preparativos.

Extras

Si viajas con un bebé, también podrías necesitar:

  • Cuna viajera
  • Sacaleches
  • Termo para llevar agua
  • Biberones suficientes
  • Calienta biberones
  • Cochecito
  • Portabebés

Para niños más grandes no debes olvidar:

  • Chupetes y mantitas especiales de dormir
  • Juguetes favoritos
  • Lápices de colores y material para colorear
  • Rompecabezas o puzles

Para ambos:

  • Toallas de baño
  • Artículo de balo e higiene como jabón, crema hidratante, protector solar, repelente de mosquitos o toallitas húmedas
  • Pañales suficientes
  • Sábanas y ropa de cama si te preocupa ponerles a dormir sobre la lencería del hotel
  • Botiquín: vendas, gasas, termómetro, analgésicos, antipiréticos, antihistamínicos y antiinflamatorios

El mejor consejo

Con el tiempo descubrirás que lo que nunca debes hacer es dejar la organización de las maletas para el último momento.

Es la receta para el desastre. Eso y dejar tus cosas para el final. Hacer la maleta con un par de días de anticipación te evitará olvidos que empañen tus tan esperadas vacaciones.

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