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¿Cómo pasear al bebé con lluvia?

Los primeros días de vida del bebé debería permanecer en casa. Una vez que la madre se haya recuperado, especialmente tras una cesárea, es conveniente iniciar los paseos diarios con el bebé pues el contacto con el mundo exterior les sirve a ambos.

A la madre, le ayuda a volver a su estado físico de antes del embarazo y para hacer higiene mental, ahora que su vida es más rutinaria para adecuarse a la atención de las necesidades de su hijo.

Para el bebé, constituye una oportunidad para tomar el sol que le ayuda a sintetizar vitamina D para el fortalecimiento de su sistema músculo esquelético, estimular sus sentidos y reforzar su sistema inmunológico.

Los primeros paseos deberán ser de unos veinte minutos. Después, ya podrás irlos extendiendo a medida que el bebé crece y pasa más tiempo despierto.

Pero, ¿y si estamos en temporada de lluvias? Eso no debería detenernos. Existen otras posibilidades, además de salir al parque.

Contar con el equipo necesario y llevar al bebé a los lugares indicados nos permitirá cumplir con esta actividad de la rutina diaria necesaria para la buena salud de la mamá y del bebé.

¿Qué necesito para llevar de paseo al bebé, aunque llueva?

La ropa adecuada

En primer lugar, necesitarás vestirle con la ropita adecuada a la temperatura exterior. Una pauta muy acertada es poner al bebé una prenda más de la que necesitamos los adultos para sentirnos cómodos.

Esto se debe a que el bebé tiene menores reservas de grasa que lo aíslen del frío del entorno y le ayuden a mantener su temperatura corporal. Si tu llevas camiseta y chaqueta tendrías dos capas de ropa. En es ese caso, tu bebé requerirá tres.

Saco para capazo

Es el accesorio ideal para proteger a tu bebé de salpicaduras de lluvia mientras lo trasladas en su cochecito. Esta confortable y calentita bolsa mantendrá protegidos sus pies.

Los sacos para capazos se elaboran con variedad de materiales que se adecúan a la temperatura y condiciones meteorológicas más extremas. La elección del que necesitas dependerá de la climatología del lugar donde vivas.

Cochecito con capota impermeable

Ya sea que salgas y te sorprenda la lluvia durante el paseo o que vayas a salir mientras llueve, un cochecito con capota impermeable mantendrá al bebé protegido de la lluvia.

Sólo deberás comprobar con cierta frecuencia que está bien y no está sofocado. El cochecito con la capota totalmente cerrada, sí, pero para tramos cortos.

Bolso o mochila

Para llevar las cosas que el bebé pueda necesitar. Las abuelas suelen recomendar llevar una muda de ropa adicional, en caso de cualquier imprevisto. Puede ser un sabio consejo para considerar.

Además, necesitarás pañales y toallitas húmedas. Además, si le das biberón, podrías llevar uno preparado en un recipiente térmico adecuado.

Si eres de las que amamantan, no tendrás este inconveniente. Tal vez sólo necesites una manta para cubrir al bebé de miradas indiscretas mientras lo alimentas.

Si tu bebé es mayor y ya toma alimentos sólidos puedes llevar alguna merienda, por si acaso  el paseo se prolonga por la lluvia o por cualquier otra razón.

Un paraguas

Por supuesto, para protegerlos a ambos de la lluvia.

¿A dónde ir?

Además de la elección natural de un parque, podrías contemplar ir a un centro comercial y así aprovechar para hacer las compras en el súper.

Otras opciones interesantes:

  • Llevarlo de visita a casa de alguna amiga que también tenga un bebé o a casa de los abuelos y así aprovechar para estrechar lazos familiares.
  • Tomar un café o una merienda en un lugar agradable y con terraza cubierta.
  • Pasear por la galería de algún museo y describir al bebé todo lo que ves
  • Visitar una biblioteca infantil y leerle un cuento adecuado a su edad. Cortitos para niños más pequeños y más largos si son más mayores.
  • Para niños mayores, llevarle a un parque infantil cubierto será una excelente oportunidad para compartir con otros niños, con todos los beneficios de socialización que eso lleva consigo.

Escoger la hora adecuada

Revisar el pronóstico del tiempo y estar atenta a los patrones de la lluvia (por ejemplo, horas en las que suele empezar e intensidad) te ayudará a escoger la mejor hora del día para pasear con tu bebé.

Otra recomendación importante es evitar los lugares muy llenos de gente y las horas pico, así como alejarse de calles muy transitadas para evitar las emisiones de los tubos de escape de los coches cerca de nuestro bebé.

Queremos que disfrute de un aire lo más limpio posible sin perderse la diversión del paseo.

En compañía, si es posible

Si tienes la posibilidad de invitar al paseo a alguna amiga o vecina que también tenga un bebé, harás de éste una experiencia aún mejor.

El intercambio social tiene un efecto muy positivo para la madre y el bebé y, además, el compartir esta actividad, te reforzará el cumplimiento de la misma los días en que te sientas tentada a quedarte en casa.

Los fines de semana podría involucrarse tu pareja y hacer del paseo una experiencia familiar, aunque llueva.

Recomendación final

Pasear con lluvia no significa sacar a nuestro bebé en medio de un temporal o tormenta. Aplica para lluvias irregulares o lloviznas persistentes.

Saltarse un día el paseo no tendrá repercusiones negativas, sin embargo recuerda lo importante que es establecer rutinas en la vida de nuestro bebé y cumplirlas lo más fielmente posible. Si el bebé está enfermo, también es conveniente tomarse unos días de reposo hasta que se recupere.

Cuando vuelvas a casa con el bebé después del paseo, quítale toda la ropa de abrigo que no necesite para que no se acalore. Lo mismo deberás hacer si durante el paseo entras a algún lugar climatizado.

Los bebés que pasean a diario son más sociables, atentos y felices. No le prives de la experiencia por miedo a un poco de lluvia.

¿Por qué le cuesta dormir a tu bebé?

Dormir es tan importante como la alimentación para el bebé. Mientras duerme, se liberan hormonas del crecimiento y neurotransmisores que regulan el desarrollo neurológico, físico y emocional.

La memoria es una de las funciones más importantes para el aprendizaje y también se regula y se fija mientras el bebé alcanza las fases más profundas del sueño. Por eso, es tan importante educar y crear hábitos saludables a la hora de dormir. Sin embargo, hay ocasiones en las que a nuestro bebé le cuesta dormir y no sabemos muy bien por qué. Él se desespera y nosotros, también.

Para poder solucionar el problema que nuestro bebé está teniendo debemos identificar sus posibles causas.  A continuación, te contamos las 8 razones más habituales que pueden provocar los problemas de sueño de tu bebé.

Las 8 razones

Tiene frío

Podría ocurrir que tu bebé no esté lo suficientemente abrigado y esto le dificulte conciliar el sueño. Lo ideal es que la temperatura de la habitación oscile entre los 20º y los 23°.

Para saber si el bebé tiene frío debes tocar la piel de sus brazos, abdomen, piernas o el cuello, puesto que las manos y pies siempre suelen estar más fríos y no son un indicador fiable de la temperatura del bebé.

Una manera de abrigarlo adecuadamente es colocarlo dentro de un saco para capazo, los de invierno suelen ser más acolchados, y su forma de bolsa cubre los pies del bebé. Es una alternativa más segura que una manta, la cual puedes caerse o deslizarse y dejarle destapado en caso de que el bebé se mueve mientras duerme.

Tiene calor

Abrigar en exceso al bebé también puede dificultarle conciliar el sueño. Si al revisar su temperatura en cuello o abdomen notas que está sudando o que su ropa se ha mojado por la transpiración, debes cambiarlo y abrigarlo menos.

No establecer rutinas

Los bebés necesitan seguir rutinas que le ayuden a identificar las diferentes actividades del día. Cuándo es momento de jugar, de comer o de descansar. Para esto es preciso establecer y respetar los horarios de sus comidas, paseos y también los momentos en que debe descansar.

Seguir un ritual le ayudará a estar más dispuesto a relajarse para dormir. Un baño tibio antes de dormir, leer un cuento y bajar las persianas o las luces. Repetirlo cada noche le ayudará a identificar el momento de descansar y le ayudará a conciliar el sueño.

Exceso de estímulos antes de dormir

Cerca de la hora del sueño se deben realizar actividades relajadas: leer un cuento, cantar una canción o dar un masaje. Evita estímulos luminosos, televisión, juegos agitados, cosquillas o música con mucho volumen que interfiera con el proceso de conciliar el sueño a la hora adecuada.

Siestas muy largas

Dejar al bebé dormir demasiado durante la siesta puede alterar su patrón de sueño y dificultar el que pueda dormir bien durante la noche. Debe haber al menos cuatro horas de diferencia entre el final de la siesta y la hora de dormir.

Si a la hora indicada tras la siesta, el bebé no se ha despertado, sube las persianas, haz un poco de ruido, háblale, ofrece una merienda y motívalo a salir de la cama.

Es una buena práctica no dejarle despierto en la cuna para que asocie ésta sólo con la actividad de dormir.

Malos hábitos de los padres

Dormir con el bebé en la cama definitivamente altera los hábitos de sueño de éste. Es necesario seguir una rutina y los padres suelen dormir a diferentes horas, ver la tele hasta tarde y esto puede retrasar la hora de ir a la cama del más pequeño.

Otro mal hábito es dormir al bebé en brazos o en el cochecito y luego colocarle en la cuna. Si se despierta, se sentirá solo y desconcertado. Probablemente, llorará porque espera ver a su madre tal como antes de dormirse. Además de que podría despertarse mientras intentas ponerlo en la cuna. Es mejor colocarle en su cuna aún despierto, despedirte y dejarle conciliar el sueño solo.

Patrones equivocados de alimentación

Los bebés necesitan rutinas para todo. También para comer. Si alimentamos al bebé cada vez que llora durante el día, él esperará la misma conducta durante la noche, con el consiguiente insomnio y llanto.

Establecer las horas de comer durante el día y alimentarle con regularidad, le permitirá tener hábitos que le ayuden a dormir mejor.

Higiene

Un baño tibio resulta relajante y contribuye a elevar un poco la temperatura del bebé. El descenso posterior de ésta favorecerá el proceso natural de sentir somnolencia durante la noche.

Vestir con un pijama limpio y verificar que también su pañal esté limpio y seco son otras dos medidas a tomar antes de llevar al bebé a su cuna para dormir. Un pañal mojado o sucio es una incomodidad que le alterará e interrumpirá su ciclo del sueño.

Para finalizar

Los patrones de sueño del bebé son muy cambiantes. Pasan de dormir muchas horas durante las primeras semanas a dormir cada vez menos durante el día y más por la noche.

Es recomendable que los primeros tres meses tengamos su cuna en la misma habitación para poder atenderle con mayor comodidad.

Durante este tiempo debemos proveer las condiciones necesarias, especialmente durante la noche para ayudarle a dormir mejor:

  • Ambiente tranquilo
  • Bajar las luces
  • Sin televisión
  • Rituales antes de dormir

Una vez que le hemos pasado a su habitación, se debe iniciar la rutina de despedirse y dejarle solo a la hora de dormir y tener paciencia. Enseñar a dormir al bebé no es sencillo, ni se hace rápido, pero con el tiempo dormirá la noche completa lo que se traducirá en mayor bienestar para él y para todos los miembros de la familia.

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