Category Archives for "Aspiradores nasales"

¿Cuáles son los síntomas y el tratamiento de la otitis en los bebés?

La otitis es la inflamación del oído y una de las infecciones infantiles más frecuentes. Su origen multifactorial incluye desde condiciones ambientales u obstrucción de la trompa de Eustaquio, hasta la adaptación del sistema inmunológico del bebé.

Su alta tasa de incidencia y de recuperación espontánea es similar a la de los resfriados, sin embargo es importante siempre consultar al pediatra, pues las infecciones no tratadas pueden llevar a complicaciones severas. Suelen presentarse con más frecuencia durante el invierno.

¿A qué se debe?

La otitis infantil suele asociarse con el hecho de que las trompas de Eustaquio de los niños son más cortas y horizontales, lo que facilita la acumulación de secreciones y el acceso de bacterias y hongos.

Otra causa son las adenoides o vegetaciones que se ubican en la parte posterior de la garganta. Las de algunos niños son más grandes y pueden entorpecer el drenaje de las trompas de Eustaquio.

La alimentación con biberón, que entre agua en el oído en el momento del baño y la exposición al polvo y humo de tabaco pueden ser contraproducentes para algunos niños y aumenta el riesgo de desarrollar otitis.

El contacto con otros niños en el ambiente de la guardería, suele aumentar el riesgo de tener otitis aunque no es contagiosa.

Tipos de otitis

La otitis se clasifica en diferentes tipos de acuerdo a la ubicación dentro del oído y la duración de la enfermedad.

Externa

Es la inflamación del conducto auditivo externo aunque también puede vincularse a la infección del oído medio o de las vías respiratorias altas.

Media

Es la otitis más frecuente y, a su vez, puede ser aguda cuando se presenta de manera repentina y transcurre durante un corto período de tiempo.

Se considera crónica cuando es un proceso inflamatorio recurrente, que se repite varias veces durante un período de tiempo prolongado mayor a tres meses.

Subaguda

Es una otitis generalmente crónica que se caracteriza por la presencia de exudado o líquido que sale del oído acompañado de síntomas leves. En casos más severos puede haber ruptura del tímpano y supuración.

Interna

Es la inflamación del oído interno. También se le conoce con el nombre de laberintitis.

Bacteriana

Como su nombre indica, es la infección del oído de origen bacteriano. Frecuentemente, puede ocurrir después de una infección de garganta o catarro.

Viral

Es la otitis asociada a un proceso viral en el que se puede presentar una obstrucción de la trompa de Eustaquio por acumulación de secreciones.

Micótica

Los hongos se encuentran de manera habitual. La calidad y la cantidad de éstos puede variar debido a factores ambientales e higiénicos.

En presencia de ciertas circunstancias, cuando la piel sufre alguna laceración debido a enfermedades dermatológicas o por acumulación de cerumen, puede ocurrir un proceso infeccioso de origen micótico causado por hongos o levaduras. A éste proceso también se le llama otomicosis.

Síntomas

Entre los síntomas que te pueden llevar a sospechar de una otitis están:

  • Fiebre
  • Llanto e irritabilidad
  • Tos
  • El bebé puede llevarse la mano al oído
  • Dificultad para alimentarse. La succión puede incrementar las molestias en el oído
  • Si el proceso infeccioso ha avanzado, podría haber supuración acuosa o purulenta

Muchas veces estos síntomas pueden presentarse después de un resfriado y, por lo general, afectan también a los hábitos de sueño.

Tratamiento

La mayoría de las otitis se resuelven sin necesidad de suministrar antibióticos. Es conveniente consultar al pediatra para saber la dosis correcta de medicina que tenemos que darle para aliviar el dolor o bajar la fiebre y para que determine, mirando el conducto auditivo, si la inflamación requiere de tratamiento especial o no.

Colocar paños tibios y suministrar un analgésico como el paracetamol suele ser suficiente. Para aliviar la presión sobre la trompa de Eustaquio puedes colocar unas gotas de solución salina en las fosas nasales y utilizar el aspirador nasal.

Si el pediatra lo considera necesario puede recetar algún analgésico tópico en gotas que se coloque directamente en el oído. Si recetara antibióticos, debes seguir estrictamente las indicaciones del médico y no detener el tratamiento aunque mejoren los síntomas.

Prevención

A pesar de que es una infección muy frecuente, hay algunas medidas que puedes tomar para prevenir la otitis.

  • Cuidar los oídos del bebé a la hora del baño. El agua que se introduce en el conducto auditivo puede ocasionar infecciones.
  • Drenar las secreciones nasales y mocos con un aspirador nasal y unas gotas de solución salina.
  • Nunca fumar en presencia del bebé.
  • Mantener la casa limpia para evitar la otitis de origen alérgico por exposición al polvo.
  • No recostar al bebé mientras toma el biberón o con el chupete para evitar que la saliva o la leche pasen al conducto auditivo. Nariz, oídos y garganta se comunican.
  • Lavar tus manos con frecuencia, especialmente después de los cambios de pañal y antes de suministrar alimentos a tu bebé.
  • Jamás introducir bastoncitos de algodón para intentar limpiar los oídos del bebé. Podrías perforar el tímpano

Las otitis recurrentes podrían causar pérdida de la audición, por eso es tan importante cuidar los oídos del bebé para prevenirlas.

 

¿Cómo puedes aliviar naturalmente la tos y los mocos de tu bebé?

En ciertas épocas del año aumenta la propensión a los resfriados con la consiguiente tos y los molestos mocos. Pocos síntomas pueden ser tan molestos para el bebé y preocupantes para las mamás, especialmente durante las noches.

La tos es un mecanismo de defensa natural del sistema respiratorio para eliminar secreciones y cuerpos extraños, por lo tanto, es un síntoma y no una enfermedad.

Tipos de Tos

Aguda

Generalmente es repentina y se debe a un resfriado, una gripe o infección. Puede durar unas tres semanas.

Subaguda

Puede durar entre tres y ocho semanas.

Crónica

Persiste durante más de ocho semanas.

Cuando molesta e impide descansar al bebé debemos tomar medidas para que cese. Consultar al pediatra, te permitirá descartar que la tos se deba a alguna enfermedad como bronquitis o neumonía. El indicará el tratamiento ideal para aliviar a tu bebé.

Pero algunas toses pueden tardar en ceder y algunos remedios naturales pueden contribuir a aliviar este molesto síntoma. De esta forma, tanto tú como tu bebé, podréis descansar mejor.

¿Cómo ayudar al bebé a estar más cómodo?

Uno de los remedios más eficaces es la hidratación. Dar al bebé suficientes líquidos contribuirá a hacer más fluidas las secreciones nasales y facilitar su expulsión. Otras medidas que podrías tomar:

  • Poner unas gotas de solución salina en las fosas nasales del bebé y extraer los mocos con un aspirador nasal.
  • Utilizar un humidificador para mejorar la calidad del aire.
  • No permitir que nadie fume en casa.
  • Baño de vapor. Lleva al niño al baño y deja correr el agua caliente para ayudar al bebé a respirar mejor.
  • Eleva el colchón de la cuna para que el bebé pueda respirar mejor mientras duerme.
  • Para bebés mayores de un año, que ya toman cítricos, puedes preparar una infusión con miel y limón y ofrécele un poco.
  • Mantener ventilada la habitación.
  • Colocar un poco de ungüento de mentol en los pies del bebé antes de dormir. Esto sólo se recomienda para niños mayores de dos años.
  • Las abuelas recomendaban cortar una cebolla por la mitad y colocarla en la habitación del niño con tos.
  • ¿Otra recomendación de las abuelas? Sopa de pollo

Percusiones

Es un método muy efectivo para aliviar la tos. Necesitarás solución salina y un aspirador nasal.

Coloca al bebé sobre tu regazo, ponle tres gotitas de solución salina en cada una de sus fosas nasales. A continuación, deberás golpear suavemente y con la mano ahuecada, el tórax y la espalda del bebé. Evita la columna y el esternón.

La percusión ayudará a despegar de los pulmones las secreciones que producen la tos y aliviará a tu bebé mejor que cualquier jarabe para la tos. Utiliza el aspirador nasal para extraer el exceso de secreciones, en caso de que sea necesario.

Debes repetir la operación varias veces durante el día y antes de dormir. Sólo asegúrate de no hacerlo inmediatamente después de alimentar al bebé ya que podría vomitar.

 

 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies